Cinco meses y diez días después del último superclásico -aquella victoria 2-0 de boca en Ríocon goles del Changuito y Merentiel- el escenario para el Millonario de cara al próximo Súper es otro. Completamente distinto. No sólo por el contexto competitivo o el clima que rodea al partido del domingo, sino por algo más profundo: el once del Millonario se transformó casi por completo. Entre lesiones, rendimientos irregulares y cambios drásticos en la conducción del CARP, el equipo que saldrá a la cancha tendrá poco que ver con aquel que cayó hace poco menos de medio año.
Aquel día, River formó con Franco Armani; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Paulo Díaz, Lautaro Rivero, Marcos Acuña; Kevin Castaño, Juan Carlos Portillo y Maximiliano Meza; Sebastián Driussi y Maximiliano Salas. Una alineación que, vista en perspectiva, quedó marcada por distintos factores que hoy explican buena parte de los cambios.
El caso de Armani es uno de los más sensibles: el arquero arrastra problemas físicos y no será parte del próximo compromiso, lo que obliga a una modificación clave en una posición siempre determinante. En la defensa, Paulo Díaz también quedó en el centro de la escena tras aquel superclásico. Algunas intervenciones en momentos clave generaron cuestionamientos y, desde entonces, su rendimiento quedó bajo la lupa.
En el mediocampo, la situación no es mucho más estable. Juan Carlos Portillo quedó marginado por lesión, mientras que Kevin Castaño nunca terminó de ganarse del todo la confianza del hincha, que lo miró con recelo en varios pasajes. A eso se suma la baja de Maximiliano Mezatambién afectado físicamente, lo que desarma por completo la estructura que River había presentado en el último clásico.
En ofensiva, el panorama también cambió. Maximiliano Salas, que había sido titular en aquel partido, perdió terreno en la consideración y hoy corre desde atrás en la pelea por un lugar. Sebastián Driussien cambio, se mantiene como una pieza fija, sostenido por su capacidad para aparecer en momentos clave y por un presente que lo encuentra en racha.
Pero el cambio más fuerte, el que redefine todo, está en el banco de suplentes. Donde antes estaba Marcelo Gallardo, hoy manda Eduardo Coudet. Y con él, una nueva idea.
La probable formación incluye a Santiago Beltrán en el arco; una defensa con Montiel, Martínez Quarta, Lautaro Rivero y Acuña; un mediocampo con Aníbal Moreno, Juan Cruz Meza/ Fabricio Bustos y Tomás Galván; y un tridente ofensivo integrado por Ian Subiabre/Kendry Páez, Driussi y Facundo Colidio.
En comparación con el último superclásico, hay al menos cinco cambios confirmados. O seis, si se toma en cuenta al entrenador, una variante que modifica la estructura completa del equipo.
Bajas de River en el medio
Sin embargo, no todo es positivo en la previa. River llega con bajas sensibles que condicionan el armado del mediocampo. Fausto Vera quedó descartado tras sufrir un esguince de ligamento colateral medial grado dos, mientras que Juan Fernando Quintero tampoco estará disponible por una lesión muscular en el psoas. Dos ausencias que limitan las variantes y obligan a Coudet a reconfigurar piezas en una zona clave.
Así, entre nombres que ya no están, otros que perdieron lugar y un cuerpo técnico completamente nuevo, River se prepara para afrontar el superclásico con una identidad en construcción. El domingo no sólo pondrá en juego el resultado: también será una prueba para un equipo que, en apenas cinco meses, cambió casi todo.
DT: Eduardo Coudet





