
“No voy a forzar una candidatura y provocar una ruptura total del peronismo”, dice Axel Kicillof a Clarín durante la cumbre progresista internacional que se celebra en Barcelona y en la cual el gobernador de la provincia de Buenos Aires es orador.
A pesar de que su agenda en España le aporta proyección internacional como postulante a presidente para las elecciones nacionales del año que viene, repite: «No soy candidato”.
“Hoy, el desafío es reconstruir una oposición que está con disputas, con internas. Tampoco es fácil. Hoy, decir que soy candidato a presidente, ¿de qué? ¿De quién?. Hoy soy gobernador, que es mucho más que ser candidato”, insiste Kicillof en charla con Clarín.
“Acá vengo en calidad de gobernador, no de candidato. Después, si alguien quiere ver un candidato… -deja puntos suspensivos-. También lo de Milei espanta. La gente acá me dice: ‘Gánenle a Milei. ¡Cómo el país soporta esto! ¡Cómo soportan que los meta en una guerra (por el respaldo del gobierno argentino a los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán)!’”.
Desde que llegó a España, el jueves, la agenda de Kicillof incluyó encuentros con políticos e intelectuales progresistas.
En Barcelona se reunió con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y con el ex mandatario chileno Gabriel Boric. En Madrid estuvo con la vicepresidenta primera y ministra de Trabajo española, Yolanda Díaz.
En sus redes, el presidente colombiano dejó constancia del encuentro con el gobernador bonaerense diciendo que “será presidente de la Argentina para sacarla de su colapso”. “Me sorprende. No hablé de eso con Petro”, dijo Kicillof a Clarín.
Con ese mismo espíritu, el presidente del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil, Aloizio Mercandante, justificó el faltazo de Axel Kicillof al primer panel en el que estaba convocado el viernes por la tarde.
“Es una pena que Kicillof no haya podido participar. Le tengo mucho aprecio. Pero lo importante es que derrote a Milei”, dijo Mercadante.
En un panel del foro Movilización Progresista Global que reúne a más de tres mil líderes políticos y sociales de las izquierdas de todo el mundo, el gobernador sostuvo que «lo de Milei es un desastre”.
“La política que está llevando adelante en Argentina Javier Milei es un fracaso. Está destruyendo el aparato productivo, está destruyendo salarios, está destruyendo de manera elocuentemente, también frontal, la salud, la educación, la justicia social”, enumeró Kicillof, rodeado de alcaldes como el de Barcelona, Jaume Collboni, y Roberto Gualtieri, intendente de Roma.
Convocado para participar en un panel sobre la respuesta progresista local como primera línea de la democracia, el gobernador bonaerense aprovechó los 4:46 minutos en los que el foro le dio micrófono para señalar que “ese desastre (de Milei) recae sobre intendentes, sobre gobernadores que nos hemos tenido que convertir en un escudo y en una red para sostener la vida cotidiana de nuestros pueblos”.
“Además de responder con alimentos, con recursos, con remedios, con salud y educación, tenemos que responder con certeza y con perspectiva de futuro”, señaló.
“A nuestro pueblo no le alcanza con que le demos soluciones materiales -agregó Kicillof-. Tenemos que decirle también que hay otro camino que no es el de la guerra, no es el de la crueldad y no es el de abandono».
Lo acompañaban integrantes de gobiernos locales de Nueva York, de Budapest, de Toronto y de la ciudad tuca de Mugla.