
En una emisión en la que Juana Viale reemplazó a Mirtha Legrand en la conducción de su programa, Ricardo Biasotti abrió su corazón y habló en profundidad acerca del conflicto de más de dos décadas que lleva con Andrea del Boca y la hija de ambos, Anna Chiara.
Cabe recordar que la actriz jamás le dio el apellido de su padre a la joven y, cuando Anna cumplió la mayoría de edad, denunció a Biasotti por abuso sexual agravado por el vínculo y corrupción de menores, causa que la Justicia absolvió y definió que se trataba de recuerdos implantados por la madre.
“Mi historia tiene más de veinte años y la verdad es que desde un comienzo, casi te diría desde antes que naciera mi hija, empecé a sentir que las cosas no estaban bien, que había algo que no funcionaba. Porque la realidad es que yo quería ser un padre presente, era lo único que me interesaba”, comenzó sincerándose en La Noche de Mirtha (El Trece).
En ese sentido, explicó que su relación con Del Boca fue muy corta y que, antes de llegar a los dos meses de relación, ella quedó embarazada: “Antes de nacer Anna ya había obstáculos. Yo me entero de dónde iba a nacer y qué día porque dio la casualidad que un amigo mío obstetra compartía el anestesista con el obstetra de Andrea”.
Biasotti relató que su expareja comenzó a ocultarle todo lo que tuviera que ver con el embarazo y que, a los seis meses, “ella ahí cortó absolutamente todo el contacto. Cambió de obstetra… y me cortó la comunicación”.
El día que nació su hija, estuvo presente en el parto. Al día siguiente también. Desde entonces, Del Boca empezó a prohibir que Biasotti la viera, y tuvo que asistir a la Justicia para exigir que la anotaran como su hija.
Según explicó, “Anna fue una NN por cuatro meses” ya que Del Boca no la habría inscripto ni siquiera como hija de madre soltera ya que eso permitiría que él pudiera solicitar la paternidad, algo que finalmente logró.
Además, pudo acceder a que se hiciera un régimen de visitas que jamás se cumplió ya que siempre había excusas y llamadas no contestadas. Luchó por 9 años hasta que, finalmente, dejó de ver por completo a su hija.
Sobre las denuncias de la actriz de violencia de género y agresión, por las que fue sobreseído, aseguró: “Los moretones existían… fue todo una puesta en escena muy armada… Se contrató peritos criminalistas y se hizo toda la evaluación… el moretón tenía una antigüedad mucho mayor a la que ella acusaba”.
Y, sobre la denuncia de Anna, Biasotti sumó: “El dolor es inmenso. Tenés un doble dolor. Primero, por lo que te causa, el daño que te está causando, porque esto se mediatiza… todo se potencia con la exposición mediática, porque ahí ya tenés una condena pública asegurada”.
“Parecía escrito por un novelista… el nivel de detalle, la creatividad de la denuncia… Todo se potencia con la exposición mediática… ahí ya tenés una condena pública asegurada. El dolor es inmenso… cuando vos escuchás a tu hija decir esas cosas, ¿qué te produce?”, se lamentó.
Y, sobre la posibilidad de revincularse con su hija, sumó: “Por supuesto que me gustaría. Este es el mensaje que yo le paso a Anna: ella es una mujer, y es su derecho y decisión reencontrarse con su padre o no. Yo tengo el corazón abierto y siempre voy a tener la esperanza de hacerlo”.
Por último, Biasotti cerró: “Es mi hija, la voy a querer toda mi vida. No importa que se saque mi apellido; el nombre que yo le puse sigue siendo mío, tiene parte de mis genes”.