Había llovido mucho en Córdoba. Igual, muchos hinchas de Talleres habían ido al estadio Mario Alberto Kempes para ver el partido delante de Deportivo Riestra. La duda seguía instalada. Porque además de tormenta se escuchaban truenos, y había charcos de agua, se habían anulado las rayas demarcatorias del medio y de algunas partes de las áreas. El partido debía comenzar a las 20.30, pero se decidió esperar. Más tarde, con los futbolistas en el vestuario, salió Fernando Echeniqueel juez central, para revisar. Y al regresar, aun con tormenta, fue contundente en la transmisión de TNT Sports: «Vamos a proceder a suspender el partido».
Entonces, los hinchas empezaron a dejar el estadio rumbo a sus casas. Incluso, algunos medios cordobeses los entrevistaban en las salidas, muchos exponían su bronca pero aceptaban que no se podía jugar. Hasta que en pleno vivo de una de ellas llegó la contraorden: «Vuelvan, parece que se juega». ¡Como! ¡Si el referí había avisado que no se jugaba! Incluso, Carlos Tevez, técnico de la T, había confirmado la suspensión con la prensa local y los jugadores, ya en el vestuario, se iban para las duchas.
Alguien, con más poder que Echenique, avisó que se tenía que jugar sí o sí. ¿Motivos? Se necesita una explicación oficial, pero una observación de la grilla televisiva de este lunes puede dar una explicación: hay programados seis partidos de la fecha 15. No parecía fácil encontrar el horario adecuado.
Después de muchos trabajos de acondicionamiento, el juego comenzó a las 21.59. Esto es 89 minutos después del horario estipulado. Muy poco serio el procedimiento…
Mirá la reacción de la gente al enterarse que de jugaba
Se había anunciado la suspensión, y en la vuelta a casa dieron marcha atrás. Fuente: Showsport de Córdoba.




