Tras una reunión de responsables de la FIA, directores de equipo, los directores ejecutivos de los fabricantes de unidades de potencia y la FOM, la Fórmula 1 anunció este lunes una batería de cambios sobre el reglamento técnico 2026. Las modificaciones llegan tras el análisis de datos recogidos en las tres primeras fechas de la temporada y el feedback directo de los pilotos.
Las medidas serán implementadas a partir del Gran Premio de Miami, previsto para el 3 de mayo, con excepción de los cambios en las largadas, que serán testeados ese mismo fin de semana antes de su aprobación definitiva.
Clasificación: menos ahorro, más ritmo a fondo
En la qualy se busca reducir la gestión extrema de energía y favorecer vueltas más agresivas: Se baja la recarga máxima permitida de 8 MJ a 7 MJ, limitando el “harvesting” excesivo. El tiempo de uso del “superclip” se reduce a entre 2 y 4 segundos por vuelta.
La potencia pico del superclip sube de 250 kW a 350 kW, disminuyendo el tiempo de recarga y la carga de trabajo del piloto. Este aumento de potencia también se aplicará en condiciones de carrera.
Se amplía de 8 a 12 la cantidad de carreras con límites energéticos alternativos, adaptando mejor el reglamento a cada circuito.
Carrera: control de potencia y diferencias
En ritmo de carrera, los ajustes apuntan a evitar diferencias bruscas de rendimiento: El Boost queda limitado a un máximo de +150 kW (o al nivel actual del auto si es mayor), reduciendo picos abruptos de potencia.
El MGU-K mantendrá 350 kW en zonas clave de aceleración (salida de curva y adelantamientos), pero se limitará a 250 kW en el resto del circuito.
El objetivo es bajar velocidades de cierre excesivas sin perder oportunidades de sobrepaso.
Largadas: nuevo sistema de seguridad
Se introducen cambios importantes para evitar incidentes en el arranque: Se implementa un sistema de detección de baja potencia que identifica autos con aceleración anormal tras soltar el embrague.
En esos casos, se activará automáticamente el MGU-K para garantizar una aceleración mínima sin otorgar ventaja deportiva.
Se suma una señal visual con luces intermitentes (traseras y laterales) para alertar a los pilotos que vienen detrás.
Además, se reiniciará el contador de energía al inicio de la vuelta de formación, corrigiendo una inconsistencia detectada.
Lluvia: más agarre y visibilidad
También hubo ajustes para condiciones de pista mojada: Se aumenta la temperatura de las mantas térmicas en neumáticos intermedios, mejorando el grip inicial. Se reduce el despliegue máximo del ERS, limitando el torque y facilitando el control del auto en baja adherencia.
Se simplifica el sistema de luces traseras, con señales más claras y consistentes para mejorar la visibilidad.
Estas modificaciones, fruto del trabajo conjunto entre la FIA, equipos, fabricantes y pilotos, serán ahora sometidas a votación electrónica del Consejo Mundial del Deporte Motor antes de su implementación formal. La F1 busca así afinar un reglamento 2026 que ya venía generando debate, con la mira puesta en un equilibrio entre espectáculo, rendimiento y seguridad.




