Río atraviesa horas de reflexión tras la derrota en el superclásico ante bocaun golpe que impactó fuerte tanto por el resultado como por el escenario. En ese contexto, el plantel tendrá el lunes libre, una decisión que ya estaba tomada independientemente de cómo terminara el partido, pero que ahora adquiere otra dimensión. En conferencia de prensa, Eduardo Coudet le dio sentido a esa pausa: “Pero es imposible que no te pegue. Te tiene que pegar. Te afecta. Por el contrario: me parece que hay que levantarse pero hay que sufrirla. Después no es que digo hay que trabajar y ya está. Sufriremos lo que tengamos que sufrir y hay que mejorar para el próximo fin de semana y volver a ganar”.
La decisión, entonces, deja de ser simplemente un descanso físico para convertirse en una instancia emocional. Porque para Coudet, el proceso posterior a una derrota de este calibre no puede ser automático. Antes de pensar en lo que viene, hay que atravesar el impacto. Y en ese marco, el lunes libre funcionará como un espacio para asimilar lo sucedido, para que cada futbolista procese el golpe y empiece a construir una reacción.
El entrenador lo entiende como parte del camino. Primero sufrirla, después levantarse. Esa lógica atraviesa su discurso y también su planificación. River no solo perdió un partido: se encontró con su primera derrota en un superclásico bajo este ciclo, una situación que expone errores, obliga a revisar decisiones y plantea la necesidad de ajustar rápidamente en un club donde la exigencia es permanente.
En esa línea, el propio Coudet amplió su mirada sobre el momento del equipo: “Como dije anteriormente: tenemos que acostumbrarnos a ganar en un club donde cada partido tenés la obligación de hacerlo y trabajar para poder hacerlo de la mejor forma. Nos está costando más de lo que pensaba. Pero no voy a bajar los brazos: seguiré insistiendo, trataré de preparar y exigir cada día a día para que se vea una mejora. Tenemos una semana larga donde la tenemos que aprovechar porque después de esto vienen muchos partidos, la exigencia está, siempre digo que el grupo es trabajador, es sano, quiere crecer y voy a tratar de ayudar dándoles herramientas. Ahora, perder un superclásico te tiene que pegar».
El parate también se explica desde lo físico. River viene de una seguidilla intensa que incluyó compromisos importantes como la victoria ante Racing y el duelo frente a Carabobo por la Sudamericana. En una semana sin competencia internacional, aparece la oportunidad de frenar, reordenar ideas y volver a acelerar con mayor claridad.
Así, el lunes no será un día más. Será, en palabras del propio entrenador, un momento para sentir el golpe, entenderlo y empezar a dejarlo atrás. Porque en la lógica de Coudet, no hay reconstrucción posible sin antes atravesar la caída. Y River, con una semana larga por delante, buscará transformar ese impacto en aprendizaje para volver a ponerse de pie lo antes posible.


