
El precio y el riesgo de que falte combustible para aviones, consecuencia del bloqueo del petróleo del Golfo Pérsico por la guerra en Medio Oriente, afecta a las grandes aerolíneas del mundo cada vez con mayor fuerza. Lufthansa anunció este martes la cancelación de 20.000 vuelos hasta octubre, para ahorrar ese insumo y garantizar el resto de sus servicios.
Con esta medida, que representa una disminución del 1% de su capacidad global de pasajeros, el gigante alemán espera racionar 40.000 toneladas de combustible para aeronaves, cuyo precio pasó de unos US$ 700 a fines de 2025 a cerca de US$ 1.600 cada mil kilos.
El recorte alcanza principalmente a servicios de corta distancia, pero también algunas rutas europeas.
La principal afectada es en principio la marca regional CityLine, de la que la compañía ya había retirado 27 aviones la semana pasada. Lufthansa preparaba el cierre de esa subsidiaria, pero la fuerte suba del valor del petróleo aceleró la decisión.
Entre los trayectos que se suprimieron, incluyeron los que no son rentables a Munich y Frankfurt.
La empresa alemana adelantó además que entre fin de mes y principios de mayo dará a conocer nuevas reducciones de vuelos en el marco de su plan de contingencia.
En los últimos días, se sucedieron varios achiques de rutas europeas por parte de distintas aerolíneas internacionales. Entre ellas están Iberia, Air France-KLM y Edelweiss.
Ocurre en medio de una creciente preocupación en Europa por los riesgos para el suministro de combustible que implica la guerra en Medio Oriente.
Donald Trump anunció una extensión de la tregua con Irán, que por ahora no se traduce en la reapertura del Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 40% del combustible utilizado en los vuelos.
El director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía, Fatih Birol, advirtió hace diez días que a Europa le podrían quedar solo seis semanas de este insumo si las actuales interrupciones al transporte marítimo persisten.
Por su parte, el comisario europeo de Transporte y Turismo Sostenibles, Apostolos Tzitzikostas, aseguró este martes que no se esperan cancelaciones generalizadas de vuelos, pero advirtió de «consecuencias catastróficas» si no se logra una pronta solución diplomática al bloqueo del Estrecho de Ormuz.
«Por ahora, el mercado está gestionando la presión y no hay signos de desabastecimiento», explicó el funcionario griego, quien insistió en que siguen «muy de cerca» la situación y recordó que la Unión Europea cuenta con reservas de emergencia que «pueden y serán liberadas solo si es necesario».
Con información de agencias.