23/04/2026 20:08hs.
A exactamente un mes del primero de los tres recitales de AC/DC en el Monumental, una decisión de Eduardo Coudet dejó en evidencia que el césped del estadio de Río empieza a recuperar su mejor versión. Este viernes, en la antesala del partido del sábado ante Aldosivi (21:30 en Núñez), el plantel volverá a entrenarse en el campo principal desde las 18. Así, volverán a practicar en su cancha siendo este un movimiento que, semanas atrás, hubiese sido impensado.
El estado del terreno venía siendo un tema central. Los recitales dejaron secuelas visibles en la grama híbrida. Tras el paso de los escenarios, el campo mostró un deterioro notorio en los partidos frente a Belgrano, Carabobo y Boca. Sin embargo, el trabajo contrarreloj empezó a dar resultados.
La decisión de Coudet no es casual. Volver a pisar el Monumental con una práctica formal implica que el césped ya alcanzó un nivel de recuperación que permite soportar cargas de entrenamiento sin comprometer su evolución. En otras palabras, el campo dejó de estar en “terapia intensiva” para entrar en una etapa de consolidación.
Después del Superclásico, River afronta una seguidilla intensa en Núñez: Aldosivi y Atlético Tucumán por el torneo local, un eventual cruce de playoff si logra finalizar primero, y además los compromisos internacionales frente a Bragantino y Blooming por la Sudamericana. Todo comprimido en apenas un mes. En ese contexto, el césped no es un detalle: es un factor competitivo.
Uno de los trabajos clave fue el arenado, también conocido como top dressing. Este proceso, habitual en el mantenimiento profesional, tuvo múltiples objetivos. Por un lado, cubrir la semilla para favorecer una mejor germinación; por otro, otorgar mayor uniformidad a la superficie. La arena -generalmente de río y previamente lavada- cumple además una función estructural: facilita el drenaje del exceso de agua, evita la compactación y genera pequeños espacios de aire que resultan esenciales para la oxigenación de las raíces.
En ese gesto de Coudet, simple pero significativo, se sintetiza todo: el Monumental empieza a recuperar su alfombra. Y River, un aliado clave en el momento más decisivo de su calendario.


