La cuenta regresiva ya empezó y se siente en cada rincón de Palermo. El Planetario Galileo Galilei se convirtió en el epicentro de la previa al gran evento del fin de semana: iluminado de celeste, blanco y rosa -los colores del casco de Franco Colapinto– le da la bienvenida a una exhibición histórica para el automovilismo argentino.
La intervención incluye la leyenda “Bienvenido Franco a la ciudad más linda del mundo” y el ya característico número 43, en una postal que rápidamente se volvió punto de encuentro para fanáticos y curiosos. Desde este viernes por la noche, el show de luces transforma al Planetario -con forma de casco- en un símbolo de la expectativa que genera el regreso de la Fórmula 1 a la Ciudad.
El plato fuerte llegará el domingo, cuando Colapinto se suba a un monoplaza con motor V8 para recorrer un circuito callejero especialmente montado. Será la primera vez en 14 años que un F1 vuelva a rugir en Buenos Aires y, además, marcará un hecho inédito: nunca antes un piloto argentino había manejado uno de estos autos en plena vía pública porteña.
El trazado del Road Show estará ubicado en pleno Palermo, con eje en la Avenida del Libertador. El recorrido abarcará el tramo entre Bullrich y Casares/Ugarteche, y se extenderá también por la Avenida Sarmiento hasta Figueroa Alcorta, pasando por el Monumento a los Españoles. Desde las 9 de la mañana, el público podrá acercarse para vivir de cerca la experiencia.
Además del run principal, se espera una jornada con múltiples actividades: exhibiciones, presencia de sponsors, espacios interactivos y zonas para fanáticos (en el sector pago), en un formato típico de los road shows internacionales que buscan acercar la F1 al público general. La elección del circuito, rodeado de espacios verdes y puntos emblemáticos de la Ciudad, apunta justamente a maximizar el impacto visual y la cercanía con la gente, mayoría que se ubicará en las zonas de acceso gratuito.
No será una exhibición cualquiera: la F1 la está mirando
Este viernes, en la reunión con la prensa, Colapinto habló del avance de las obras del Autódromo, que así genera el sueño de que la F1 vuelva al país. «Para mí, correr un GP de Argentina es una de las cosas principales y que más quiero en esta vida. La pista, bien, la veo bien. Estuve en enero haciéndome la licencia y vi el autódromo antes de que fuera desmantelado y ahora es algo completamente diferente, parecía otro lugar; no hay nada de lo que había antes, están rehaciendo toda la pista, es una obra muy grande que era realmente necesaria para que la Fórmula 1 pueda volver al país».
Refiriéndose al Road Show que protagonizará en las calles porteñas, y a la importancia que puede tener para mostrar el interés que hay por la categoría en nuestro país, avisó: «Es muy importante demostrar el domingo lo que puede llegar a atraer un GP en Buenos Aires otra vez. Va por muy buen camino, hay mucho trabajo por delante, pero creo que se están dando todos los pasos correctos en cuanto a cómo proyectar una carrera de Fórmula 1 acá, capaz más al 2027 ó 2028… Ojalá suceda«.
Video: el Planetario en honor a Colapinto
El observartorio porrteño presenta los colores de Alpine por la exhibición del argentino. (GCBA)




