Lucas Silva vivió un momento tan emocionante como insólito. En los últimos minutos de la victoria de River contra Aldosivi, Eduardo Coudet llamó al juvenil de 19 años (que fue convocado por primera vez) para que tuviera su estreno y convertirse en el segundo canterano en debutar en su ciclo. Así, el pibe esperaba con ansias al borde del terreno de juego, pero la pelota no salía. De esta forma, los segundos se fueron consumiendo y, en el medio, llegó el 3-1 final de Kendy Páezel cual le daría la victoria al CARP pero también le permitiría, por fin, tener sus primeros minutos en Primera. O eso es lo que imaginaba…
Y es que, apenas ingresó al campo de juego, ¡Nicolás Ramírez dio por finalizado el partido! Solamente trotó hasta la mitad de la cancha y participó del juego durante 12 segundos. Así, el volante tuvo un estreno totalmente insólito, aunque no se olvidará que este sábado tuvo su debut, por más que apenas haya estado unos segundos en cancha.
Quién es Lucas Silva
Nacido el 26 de febrero de 2007 en La Dulce (Nicanor Olivera), un pueblo ubicado a 56 kilómetros de Necochea, es volante central y quedó en River con edad de Infantiles, en 2016. Si comenzó a jugar como delantero en el club Deportivo La Dulce, hizo una prueba en la costa atlántica jugando como #5 y quedó. «Venía a River a jugar dos partidos por mes porque no podíamos irnos a Buenos Aires y todavía no tenía edad para estar en la pensión»recordó el pibe en una entrevista con el sitio oficial del club.
El esfuerzo vaya si valió la pena. Con mamá Noelia acompañándolo cuando se mudó a la Ciudad de Buenos Aires y con papá, Ignacio, y su hermano Fabián apoyando a la distancia, comenzó a estudiar en el Instituto River, disputó un torneo internacional en Dallas y ante la importancia que el Chacho le dio desde su primer minuto en Núñez a los chicos de la casa, fue incluido en la lista de buena fe de la Copa Sudamericana.
En lo que respecta a sus características de juego, Coudet ya lo conoce bien. Además de escribir su apellido en la nómina de 50 fue uno de los ocho pibes que sumó a la última mini pretemporada en Cardales. Aunque se sienta cómodo en el círculo central, también puede recostarse por ambos perfiles. Cualidades que son las que anda buscando el Chacho en un sector donde Kevin Castaño retrocedió demasiados casilleros y Giuliano Galoppo sigue sin convencer.
«Me gusta mucho que la pelota pase por mí para poder manejar los tiempos y distribuir el juego. Soy muy simple para jugar», se autodescribió Silva, quien hoy tiene 19 años y creció observando a Enzo Pérez, tratando de imitar sus movimientos, sus pases y su forma de juego.
Si bien Coudet luego de Boca enfatizó en que debió darles la responsabilidad a los más jóvenes como recambio ante las lesiones, también confía en que la sangre joven, con ADN riverplatense, sea un pilar fundamental para construir un plantel a su imagen y semejanza. Y ahí está Lucas, que tuvo su debut «Silva… ndo» bajito, esperando acaso tener otra oportunidad para mostrar sus habilidades.

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