
El gobernador Greg Abbott quiere que Texas mantenga el liderazgo en fabricación e innovación de tecnología de punta. Con ese objetivo, acaba de otorgar una subvención de 700.000 dólares a la Universidad de Texas en Dallas (UT Dallas) para un proyecto de capacitación en semiconductores.
En un comunicado, Abbott expresa: “Texas es donde se está formando la fuerza laboral del futuro para los empleos de alta especialización y gran demanda que impulsan la innovación tecnológica continua”.
Agrega que “con esta subvención, la universidad ampliará el acceso a la formación práctica en un entorno de sala limpia real. Trabajando junto con nuestros socios de educación superior y líderes en investigación, diseño y fabricación de semiconductores, estamos impulsando el liderazgo de Texas para las próximas décadas”.
El dinero proviene del Fondo de Innovación de Semiconductores (TSIF) establecido por la ley CHIPS de 2023, para fortalecer esta industria de amplio crecimiento en todo el país y, en especial, en el estado.
La Universidad de Texas aplicará los fondos para equipar una sala limpia de capacitación a pequeña escala que estará en el edificio de Operaciones de Investigación Oeste (ROW, por sus siglas en inglés) de su campus de Dallas. Allí también se encuentra el Centro de Semiconductores y Sistemas para Entornos Exigentes.
El proyecto incluye la compra de equipos para capacitar a los estudiantes y empleados novatos en operaciones básicas y todo lo necesario para ofrecer una experiencia práctica que impulsará el desarrollo de una fuerza laboral esencial en el sector de semiconductores.
El vicepresidente de Investigación e Innovación de la UT Dallas, Joseph J. Pancrazio, expresó su gratitud por la inversión y aseguró que “subvención permitirá a la universidad impulsar sus iniciativas de capacitación en instalaciones con protocolos de seguridad y procesamiento de semiconductores para estudiantes de distintos niveles, como reparatoria, colegio comunitario, pregrado y posgrado, así como a empleados recién contratados”.
El senador Bob Hall, en tanto, dijo que “Texas sigue siendo líder nacional en innovación, e inversiones como esta garantizan que ese liderazgo perdure por generaciones”. Explicó que “la UT Dallas desempeña un papel fundamental en la formación de una fuerza laboral altamente cualificada”.
La UT Dallas nació en los años 60 por iniciativa de Eugene McDermott, Erik Jonsson y Cecil Green, jóvenes tejanos prometedores que abandonaban el estado para continuar sus estudios, mientras que su empresa, Texas Instruments, reclutaba talento de otros estados para trabajar en su sede central en Dallas, explica el sitio oficial de la universidad.
Entonces, “con la esperanza de crear mejores oportunidades de educación superior en el norte de Texas, fundaron el Centro de Investigación de Posgrado del Suroeste, la base de lo que se convertiría en la universidad”.
Esta universidad pública cuenta actualmente con más de 30.139 estudiantes en siete facultades. Durante su trayectoria, más de 150.000 estudiantes obtuvieron un grado en sus aulas.
La mayoría de los estudiantes proviene de Texas, California, Oklahoma, Illinois, Louisiana y Washington, pero también hay alumnos de 105 países diferentes. El 83% son estudiantes a tiempo completo, el 17% a tiempo parcial.