A todo o nada. Independiente jugará una verdadera final contra san lorenzo en el Nuevo Gasómetrocon el objetivo de clasificarse a los playoffs del Torneo Apertura y seguir soñando con la posibilidad de dar pelea. Con el encuentro de este sábado a las 18.45 a la vuelta de la esquina, el equipo se debe aferrar a cualquier factor positivo para tratar de llegar de la mejor manera y tratar de cumplir la meta.
Las estadísticas positivas
La confianza será un punto central para el Rojo, sobre todo luego de la dura derrota frente a Deportivo Riestra de la fecha pasada que le impidió sellar su pasaje a la próxima instancia del campeonato. Y no es un tema menor que el conjunto de Avellaneda llega al duelo con un buen registro en sus últimas presentaciones contra el Ciclón, rival con el que no pierde desde hace muchísimo tiempo y cuya racha buscará estirar.
I ndependiente no cae en el clásico desde hace ocho años, cuando lo hizo por 1-0 por la Superliga 2017/18, duelo disputado el 4 de abril de 2018. En ese lapso, se enfrentaron en ocho oportunidades, con dos triunfos y seis empates. Como si fuera poco, los buenos resultados también se reflejaron en el Pedro Bidegain, estadio en el que arrastra una victoria y tres igualdades. ¿El último traspié? El 0-1 del 11 de abril de 2015.
La situación del Rojo
El último antecedente como visitante del Rojo fue el 2-1 del 8 de marzo del año pasadocuando se impuso con goles de Lautaro Millán y de Felipe Loyola. Las tres pardas: el 0-0 del 1° de abril de 2023, el 1-1 del 4 de junio de 2022 y el 0-0 del 2 de febrero de 2019. Así, la continuidad de las estadísticas positivas en el derbi podrían ser determinante en las aspiraciones de continuar con vida y meterse en la recta final del Apertura.
En la calculadora que circula por Avellaneda, Gustavo Quinteros sabe que un triunfo lo meterá en octavos y que deberá aguardar una serie de resultados en caso de que iguale o caiga. ¿Cuáles son? Si empata, que se de una de estas dos variantes: que Unión no le gane a Talleres y que Defensa no se imponga por seis goles de diferencia a Gimnasia de Mendoza. Si pierde, que se den dos de estas tres alternativas: que el Tate no sume, que el Halcón no venza y que Instituto no lo haga por seis tantos de diferencia.


