Para que vuelvan a existir noches como las de Crucero en el 2015 y Gremio en el 2018, la reconstrucción tiene que ser paso a paso. Y qué mejor oportunidad para este Ríocon confianza por los resultados obtenidos con el Chacho Coudet y en paulatino ascenso futbolístico, que comenzar con ese camino este jueves en el municipio de Bragança Paulistael 48° más poblado del estado de San Pablo. Un partido que, lógicamente, no tiene el mismo peso que los anteriores, pero que le puede dar un shock anímico más que importante al plantel.
Porque el RB Bragantinoperteneciente a la cartera de clubes de Red Bull y noveno en un Brasileirao que el Palmeiras domina a gusto y placer, será una prueba ante un rival que se encuentra en otro escalón en el país vecino y que le permitirá a Río empezar a recomponer su relación con Brasil. Una relación que históricamente fue complicada, pero que en los últimos 11 años vivió desde los mejores momentos hasta algunas piñas que todavía resuenan y obligan a la levantada.
De competir y superar a ir por la épica
Es que, como visitante, el Millonario apenas pudo lograr tres triunfos en 16 partidos en ese lapso: los mencionadas ante Cruzeiro y Gremio, además del 2-0 que casi termina en épica contra Palmeiras a comienzos del 2021 (por la Libertadores 2020). Después, seis empates y misma cantidad de derrotasde las cuales cuatro son consecutivas: una racha que es imperiosa cortar y que marca un cambio de época, con dificultades notorias incluso para poder hacer pie.
Chacho Coudet sobre el juego de River y la realidad que enfrentó cuando llegó para dirigir al club
De hecho, no es menor que River haya recibido ¡13 goles! en esas recientes visitas: 1-5 vs. fluminense en la fase de grupos del 2023, 1-2 vs. Enterrar en los octavos con eliminación por penales (ambas con Demichelis), 0-3 vs. Atlético Mineiro en la semifinal del 2024 y 1-3 vs. palmeras en los cuartos de final del año pasado (con el Muñeco). Un derrotero elocuente que, pese a la diferencia de jerarquía que existe, Coudet intentará cortar con bragantino.
Sobre todo, porque fueron caídas que marcaron una distancia entre planteles que se fue agrandando en los últimos tiempos: a la par del poderío brasileño en el continente (campeones de la Libertadores desde 2019), River pasó de competir de igual a igual e incluso ser superior a que directamente cruzar la frontera sea sinónimo de épica. En esta Sudamericanaademás del juego de este jueves, la etapa de los mata-mata podría cruzarlo con equipos de otro fuste como Atlético Mineiro, San Pablo, Botafogo, Santos o Gremio. Algo más parecido a una Libertadores.
«Pese a las dificultades que tenemos, seguimos ganando», Coudet, DT de River, sobre el juego de su equipo
Y si de esta competencia se habla, ahí radica otro desafío para el Chacho y compañía: sin tantas ediciones disputadas, el club jamás ganó en territorio brasileño. Son cuatro derrotas y un empate en series en las que se enfrentó a Chapecoense (2015, último antecedente), Botafogo (2007), Athletico Paranaense (2006), Corinthians (2005) y San Pablo (2003).
Pero, para eso, la reconstrucción tiene que ser paso a paso. Y comenzar este jueves en un estadio para aproximadamente 12.000 personas y ante un RB Bragantino que buscará estar con alas para volar más alto y arruinarle la noche. Si es el puntapié para que vuelvan los Cruzeiros y Gremios de hace ya varios años, se sabrá con el tiempo…



