
«Me siento feliz». Con esas palabras, salidas de una reacción de Facebook, Mariano Regonat anunciaba este viernes que la búsqueda de su perro Roco por fin había terminado. Tras 24 horas en las que recorrió varios caminos rurales en la localidad de Avellaneda, en Santa Fe, el hombre finalmente logró reencontrarse con su mascota y grabó el emotivo momento con su celular. Las imágenes, que conmueven por la felicidad de tanto del Mariano como del animal, rápidamente circularon en las redes y al poco tiempo se volvieron virales.
La búsqueda de Roco comenzó el jueves, alrededor de las 10 de la mañana. Poco después, Mariano comenzó a difundir imágenes y videos de su mascota en redes con la esperanza de que algún amigo o vecino pudiese darle datos que le sirviesen para encontrarlo. Siguiendo las instrucciones que la gente le iba dando sobre lugares en los que creían haber visto al perro, el hombre se subía a su vehículo y recorría los caminos rurales de la zona.
«Dónde estás, mi bebé , te estamos buscando con mami y Nacho», decía una de sus publicaciones que Mariano hizo esa tarde, cuando el animal llevaba ya más de 7 horas desaparecido. Roco pasaría sin embargo la noche lejos de su familia. A primera hora de la mañana, llegaría una nueva publicación. «Te estamos esperando Roco, ¿Por dónde andás?», se preguntaba el hombre, nuevamente. Publicaciones posteriores incluyeron, además, una promesa de recompensa.
Finalmente, la búsqueda de Roco llegó a su fin pasadas las 3 de la tarde del viernes cuando, durante una de sus recorridas por los caminos de tierra de la zona, Mariano lo vio. Apenas notó la espalda amarilla del animal, que caminaba a lo lejos, el hombre tomó su celular y comenzó a grabar, mientras comenzaba un concierto de bocinas, ya sea por felicidad o para llamar la atención de su mascota.
Las imágenes, que poco después compartió en redes con la leyenda «Así lo encontré al cabezudo», son emotivas. El perro, que deambulaba por una zona inhóspita, ve el auto que le resulta conocido. Rápidamente se cruza de la mano contraria del camino de tierra. Y, cuando Mariano abre la puerta, se le tira encima y lo llena de abrazos.
«Hola mi bebé, qué lindo que estás, te encontró papi», es lo primero que atina a decir el hombre. El perro no entiende, pero sabe que ya está a salvo y lo demuestra pegándose a su dueño.
«Bueno, ya papá te encontró, bueno, tranquilo hijo, qué lindo perrito, bueno bueno mi amor, ya está, ya está, papá te encontró, ahora vamos a casa», agrega el hombre, mientras devuelve los abrazos del animal.
Poco después, Mariano subiría el primer video de Roco, nuevamente en casa, y ya jugando, subido a un árbol. «Extrañaba su juguete», dice el hombre, mientras llama al perro, que vuelve una vez más para llenarlo de cariño.