A dos años de los beneficios que dispuso el Gobierno para la importación de alimentos, no hubo un boom en los supermercados, pero de a poco ganan participación y ya representan hasta 10% de la venta total de las cadenas, en un país que fue el granero del mundo y podría ser una superpotencia alimenticia si se duplica el número de empresas exportadoras, estima la industria.
Aunque los productos importados aún tienen poco peso en las compras, creció la oferta y la mayor competencia con los nacionales contribuyó en la pelea por los precios, en el marco del objetivo oficial de desacelerar la inflación.
Además, con su reaparición en las góndolas, juega a favor el ‘efecto nostalgia’ que remite a los años ’90, lo que impulsa el creciente interés de los consumidores, que ahora encuentran en sucursales de sus barrios productos nuevos o algunos de los que compraban años atrás, o que con la economía cerrada y el cepo conseguían solo en tiendas especializas o cuando viajaban a otros países.
Crece la venta de alimentos importados
En 2025, la entrada de alimentos y bebidas implicó US$ 2.293 millones, 56% más que los US$ 1.465 millones de 2024, según la Secretaría de Comercio.
Según fuentes de las principales cadenas, los productos extranjeros tienen una incidencia de entre 2,5% y 9,7% (varía según el caso) en el total de sus ventas. Reconocieron que ganaron protagonismo debido a su buena recepción y anticiparon que apuntarán a mantener la tendencia en la medida en que identifiquen “oportunidades de alta calidad percibida a bajo precio”.
Las importaciones significan alrededor de 10% de la facturación por exportaciones. Foto: archivoPero, pese al crecimiento, aún es baja la representación. Para la cámara que nuclea a las alimenticias, la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), las importaciones del sector significan poco más de 10% de la facturación por exportaciones: según sus datos, el año pasado, ingresaron al país productos por US$ 3.500 millones, versus los US$ 32.000 millones que se generaron por envíos al exterior.
A su vez, 2026 arrancó con un leve retroceso en la importación: el primer trimestre cerró una baja de 1,3%, medida en dólares, mientras que hubo un alza de 9,5% en las exportaciones, de acuerdo a Copal.
“La industria amplió así su balanza tradicionalmente con superávit comercial, que alcanzó US$ 6.593 millones, 10,9% superior a los primeros tres meses de 2025, con US$ 9 exportados por cada US$ 1 importado”, apuntó Copal.
Entre los que volvieron, está el dulce de leche Conaprole, de Uruguay. Foto: archivo“La Argentina cuenta con una base productiva sólida y diversificada, capaz de abastecer a gran parte de la demanda interna con elaboración nacional. Por eso, la importación de bienes finales en alimentos y bebidas continúa siendo baja en términos relativos, como se registró históricamente”, agregó la cámara.
Y señaló que, principalmente, “las importaciones se concentran en rubros que el país no produce o lo hace de forma limitada, como cacao, café, determinadas frutas (las tropicales) o insumos específicos necesarios para fabricación”.
Los favoritos del público
Para las cadenas, el surtido de importados que gestionan tiene que ver mayormente con productos de almacén, con una variedad de entre 200 y 400 ítems entre todas las categorías.
“Buscamos oportunidades para ampliar la variedad en alimentos accesibles y cotidianos, como lácteos, conservas o verduras congeladas, ofreciendo más diversidad a precio similar de los que ya veníamos comercializando”, explicaron desde Carrefour. Y destacaron que también apuntan a “propuestas premium, como café, aceite de oliva, cerveza alemana o pastas italianas”.
La yerba Baldo es una de las marcas de alimentos importados más vendidas. Foto: archivoEn ese sentido, el mix de oferta se compone tanto por productos de consumo masivo como otros que se dirigen a un segmento de público de mayor poder adquisitivo. Proceden de Brasil, Uruguay, Paraguay, Perú, Ecuador, Francia, Italia, China y Tailandia.
En el último tiempo, según las cadenas, ganaron participación incremental yerbas, pastas secas y enlatados por un achatamiento de la brecha de precio con los productos locales de más calidad.
Entre los más vendidos, se destaca Baldo, yerba de Brasil. La marca llegó en 2024 y en las últimas semanas estuvo involucrada en polémica porque anunció que será sponsor oficial de la Selección Argentina y acompañará a los Campeones del Mundo en el Mundial. El consumo por parte de varios jugadores aumentó recientemente sus ventas.
Entre los favoritos, figura Bulnez, atún importado desde Ecuador que vende Carrefour. Foto: archivoAdemás, entre los favoritos, está el dulce de leche Conaprole, de Uruguay, un clásico que compran los argentinos en visitas al país vecino y que luego de desaparecer por las restricciones tras su llegada en 2001, volvió a venderse en la Argentina junto con su crema de leche, manteca y queso crema.
También figura Bulnez, marca de latas de atún importado desde Ecuador que vende Carrefour y compite en precio con las opciones nacionales, por lo que se convirtió en uno de los más vendidos.