
En la presentación de la revisión de mayo de su último plan presupuestario para el año fiscal 2026-27, el gobernador de California, Gavin Newsom, dio a conocer una inyección masiva de recursos para el sistema educativo del estado, beneficiando sustancialmente a las escuelas de educación básica (TK-12) y a los colegios comunitarios.
Our budget proposes:
– $300 million to help families with Trump’s rising healthcare costs
– 50% tax cut for new small businesses
– $5 billion for teacher training, retention, and paid maternity leave
– The largest special education investment in state history
– $100 million for…— Gavin Newsom (@GavinNewsom) May 15, 2026
Impulsado por un sorpresivo repunte en los ingresos estatales procedentes de la recaudación fiscal, el nuevo plan eleva en 8,100 millones de dólares los fondos destinados a la educación en comparación con el borrador que se había presentado originalmente en el mes de enero. Con esta actualización, el financiamiento total amparado bajo la Proposición 98 alcanzará la cifra récord de 127,100 millones de dólares, lo que se traduce en un gasto sin precedentes de 21,013 dólares por estudiante en las aulas públicas del estado.
El gran dilema del presupuesto y el fuerte rechazo de las organizaciones escolares
A pesar de la magnitud de los recursos anunciados, la propuesta final incluye una polémica condición que ha encendido las alarmas en la comunidad educativa y en los sindicatos. El gobernador ha decidido retener 3,900 millones de dólares correspondientes a la garantía constitucional de la Proposición 98 hasta principios del próximo año, bajo el argumento de querer asegurar la entrada real de los ingresos proyectados antes de que la siguiente administración estatal evalúe su liberación definitiva.
Aunque Newsom cedió parcialmente al asignar 1,700 millones de lo que planeaba congelar a principios de año, las organizaciones escolares han rechazado categóricamente la estrategia de retención. Representantes de la Asociación de Administradores Escolares de California (ACSA) señalaron que estos fondos pertenecen directamente a las aulas, mientras que el sindicato de maestros (CTA) advirtió que esta medida genera inestabilidad y pone en riesgo el empleo de miles de educadores que se encuentran bajo amenaza de despido permanente de cara al próximo ciclo.
Para contrarrestar el malestar por los fondos retenidos, el plan de Newsom incluye varios de los elementos más codiciados por las administraciones de los distritos locales, destacando un ajuste por costo de vida (COLA) obligatorio que se elevará del 2.87% propuesto originalmente al 4.31%.
Este incremento permitirá a las escuelas financiar sus gastos de operación y respaldar un nuevo derecho laboral que otorgará hasta 14 semanas de licencia pagada por discapacidad debido a embarazo para empleados escolares a partir del ciclo 2026-27. Asimismo, la propuesta destina un aumento continuo de 2,400 millones de dólares para la educación especial, representando un incremento del 43% respecto al año anterior y consolidándose como la mayor inversión en esta materia en la historia de California.
El presupuesto también contempla la expansión de los fondos discrecionales mediante el incremento de un subsidio único en bloque, el cual pasó de los 2,800 millones contemplados en enero a un fondo histórico de 5,000 millones de dólares.
Aunque el gobernador sugirió que este dinero se canalice prioritariamente a la capacitación docente en matemáticas, lectura y alfabetización, los distritos tendrán total autonomía para gastar los recursos de acuerdo con sus necesidades locales. A este paquete se suman 1,000 millones de dólares adicionales para expandir la red de escuelas comunitarias que brindan servicios de bienestar y salud mental, y una extensión de 440 millones de dólares para sostener los programas de especialistas en lectura en sectores de alta pobreza hasta el año 2031.
La otra cara de la moneda dentro de los ajustes económicos se la llevó la educación temprana, un sector que ha quedado relegado en las prioridades de la administración en esta revisión presupuestaria. El presupuesto modificado reduce el ajuste por costo de vida para el Programa de Preescolar del Estado de California, disminuyéndolo del 2.41% proyectado originalmente al 2.01%.
Activistas y defensores de la infancia manifestaron su descontento ante lo que consideran un duro golpe para los proveedores que operan con márgenes financieros mínimos, criticando que el gobernador priorice el respaldo a los distritos escolares tradicionales mientras posterga el apoyo urgente a las familias que buscan un cuidado infantil accesible y de calidad para sostener su bienestar económico.
En un contexto más amplio, este ajuste de cuentas fiscales representa uno de los últimos actos de Gavin Newsom antes de concluir su mandato, en medio de fuertes especulaciones sobre sus aspiraciones presidenciales para el año 2028. Con una economía estatal que se posiciona como la cuarta más grande del mundo y un presupuesto global que roza los 350,000 millones de dólares, Newsom ha buscado erradicar por completo el déficit proyectado para los próximos dos años fiscales.