
Bolivia anunció este miércoles la expulsión de la embajadora de Colombia a la que acusa de «injerencia» luego de que el presidente Gustavo Petro calificara las protestas que enfrenta el gobierno de Rodrigo Paz como una «insurrección popular».
Desde inicios de mayo, campesinos, obreros, mineros y otros trabajadores exigen con fuertes manifestaciones la renuncia del recién asumido mandatario boliviano, en medio de una profunda crisis económica.
La decisión, que no implica ruptura de relaciones bilaterales, «responde a la necesidad de preservar los principios de soberanía, no injerencia y respeto mutuo entre Estados», dijo la cancillería boliviana en un comunicado.
El Ministerio de Relaciones Exteriores señaló que dio a la embajadora, Elizabeth García, un «plazo» para que abandone el país, sin más precisiones. La cancillería de Colombia aún no se pronunció.
#Comunicado pic.twitter.com/ny8JulJDtt
— Cancillería de Bolivia 🇧🇴 (@MRE_Bolivia) May 20, 2026
En su cuenta en X, Petro escribió el domingo que «Bolivia vive una insurrección popular» que «es la respuesta a la soberbia geopolítica». «Mi gobierno está dispuesto, si es invitado, a buscar fórmulas pacíficas de salida a la crisis política boliviana», agregó.
El líder colombiano ofreció ese día la disposición de su gobierno, que termina el próximo 7 de agosto, para contribuir a una salida pacífica de la crisis, pidió que «no haya presos políticos en ninguna parte de las Américas» y llamó a construir una «democracia profunda, multicolor» en la región.
Tras la expulsión de su embajadora, Petro volvió a arremeter contra el gobierno de Rodrigo Paz: «Si por proponer un diálogo y una intermediación sacarán a la embajadora, es porque se está pasando a extremismos que pueden llevar a una situación muy difícil al pueblo boliviano, espero que eso no pase», dijo el líder colombiano en una entrevista con Caracol Radio.
«Lo que sabemos que pasa en Bolivia, hasta este momento, es que hay un pueblo en las calles al que están matando y hay un Gobierno que está cuestionado por ese pueblo», aseguró Petro luego de conocer la expulsión de su embajadora.
La Cancillería de Bolivia señaló este miércoles en un comunicado que su gobierno «ha decidido solicitar a la Embajadora de la República de Colombia acreditada en el país la conclusión de sus funciones diplomáticas en territorio boliviano, otorgándole el plazo correspondiente conforme a las normas internacionales vigentes».
«La decisión adoptada responde a la necesidad de preservar los principios de soberanía, no injerencia en asuntos internos y respeto mutuo entre Estados, pilares fundamentales de la convivencia internacional y de las relaciones diplomáticas entre naciones soberanas», indicó la información.
Bolivia vive desde hace 15 días una serie de protestas con bloqueos de carreteras que han ocasionado escasez de algunos alimentos, combustible e insumos médicos, como oxígeno medicinal.
La Paz, sede del Gobierno y del Legislativo, es el departamento donde se concentran las protestas y cortes de vías que demandan la renuncia del presidente Paz, quien apenas lleva seis meses de gestión.
El gobierno de Paz asegura que las protestas en su contra son un intento de «golpe de Estado» y que son orquestadas por el ex mandatario socialista Evo Morales, prófugo de la justicia por un caso de presunta trata de una menor.
La expulsión de la embajadora colombiana llega un día después de que Estados Unidos respaldara públicamente a Paz.
«Esto es un ‘golpe’ financiado por esa alianza entre política y crimen organizado en toda la región» de América Latina, dijo el subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau.