
Cientos de prisioneros tomaron el domingo una cárcel en el oeste de Venezuela para denunciar «torturas» por parte de las autoridades carcelarias y exigir la destitución del director del penal, denunció el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP)
Los reclusos se agruparon en el techo de la cárcel y colgaron pancartas con mensajes para pedir ayuda, varios de estos hechos con sábanas. En ellos se leía «SOS», «Nos torturan» o «No más tortura. Algunos de los presos tenían el rostro cubierto.
Grandes columnas de humo se elevaban del Internado Judicial de Barinas (Injuba), ubicado en la tierra natal del fallecido expresidente Hugo Chávez, a unos 500 kilómetros de Caracas. Los presos incendiaron, entre otras cosas, colchones y sábanas.
Los disturbios iniciaron cuando prisioneros del Internado Judicial de Barinas tomaron las instalaciones en reclamo por supuestas “golpizas y torturas” luego de la llegada de un nuevo director del centro penitenciario, indicó el organismo en la red social X.
Las autoridades no respondieron de momento a un mensaje de The Associated Press en busca de comentarios.
Videos difundidos junto al mensaje del OVP muestran a reclusos con el rostro cubierto con camisetas mientras protestan sobre los techos del centro penitenciario y queman colchonetas. Se puede ver una densa nube de humo negro que se levanta en el área.
En otras imágenes se muestran objetos destrozados sobre el piso en medio del caos, al tiempo que se puede escuchar a los prisioneros asegurando que se trata de una “huelga pacífica”.
Según el OVP, sus equipos recibieron denuncias de los reclusos en las que afirman que al menos 120 prisioneros están “castigados en una celda de aislamiento”. Estos reclamos se suman a alertas anteriores, como “traslados inconsultos y aislamiento prolongado”.
El organismo civil pidió a la Fiscalía y a otros organismos competentes que adopten medidas para garantizar la vida y los derechos de los prisioneros.
Las autoridades venezolanas no se han pronunciado sobre las imágenes, las cuales también muestran a un grupo de las fuerzas de seguridad al exterior del complejo, a donde varios familiares de los reclusos se presentaron a manifestarse.