
La historia de la mina Asse II, ubicada en Hannover, Alemania, en uno de los casos más controvertidos de gestión de residuos nucleares en Europa. A una profundidad aproximada de 750 metros, miles de bidones con residuos radiactivos fueron depositados entre las décadas de 1960 y 1970 con la expectativa de que la sal subterránea los aislaría del medio ambiente durante millones de años.
Sin embargo, décadas después, un problema geológico comenzó a alterar por completo este escenario. La filtración constante de agua salada comenzó a penetrar en la mina , lo que generó preocupación sobre la estabilidad de la estructura y el riesgo de contacto entre el agua y el material radiactivo.
La Amenaza: El colapso estructural de la mina ha permitido que agua subterránea se filtre a través de la roca salina. A diario, miles de litros de agua salada ingresan y se acumulan, amenazando con inundar y disolver las paredes de las cámaras que contienen los bidones.
El Rescate: El rescate y la extracción de los bidones desde 750 metros de profundidad representan una misión sin precedentes. El proceso de recuperación es complejo y requiere tecnologías que aún se están desarrollando.
Plazos y Costos: La extracción no comenzará antes de 2033 y se estima que todo el proyecto costará miles de millones de euro
Hoy, lo que inicialmente se presentó como un experimento científico controlado se ha transformado en una operación de ingeniería extremadamente compleja. El gobierno alemán planea retirar los residuos nucleares del emplazamiento, un proyecto considerado sin precedentes y cuyo coste ya se estima en unos 4.700 millones de euros , con fecha de inicio prevista para 2033. La operación podría tardar décadas en completarse e implica desafíos técnicos sin precedentes.
Cómo la mina Asse II pasó de ser una explotación de sal a un vertedero de residuos nucleares
La mina Asse II comenzó a operar a principios del siglo XX como una mina tradicional de sal y potasa. El complejo subterráneo cuenta con decenas de kilómetros de galerías excavadas en el interior de una formación geológica salina conocida como domo salino , una estructura común en diversas regiones de Alemania.
En aquel momento, muchos expertos creían que las formaciones salinas profundas eran ideales para este tipo de almacenamiento , ya que la sal posee características consideradas ventajosas:
-Baja permeabilidad al agua
-Capacidad de deformarse lentamente, cerrando grietas
-Aislamiento natural a grandes profundidades.
Estas características llevaron a investigadores y autoridades de lo que entonces era Alemania Occidental a utilizar la mina como sitio experimental para el almacenamiento de residuos radiactivos. En 1965, el gobierno alemán adquirió las instalaciones y comenzó los preparativos para recibir material nuclear de baja y media actividad.
Entre 1967 y 1978, la mina recibió un total de aproximadamente 126.000 contenedores de residuos radiactivos, distribuidos en varias cámaras subterráneas.
Estos residuos se colocaron a profundidades que oscilan entre los 725 y los 750 metros bajo la superficie, dentro de galerías excavadas en las salinas. Los materiales almacenados incluyen principalmente:
-Materiales utilizados en la investigación nuclear
-Residuos de centrales nucleares.
Gran parte de este material procedía de centros de investigación y del sector nuclear alemán, que se encontraba en plena expansión en las décadas de 1960 y 1970. En aquel momento, la operación se consideraba oficialmente un experimento científico , no un depósito permanente.
Sin embargo, con el paso de los años, la cantidad de residuos almacenados ha transformado la mina en uno de los mayores depósitos subterráneos de residuos nucleares de Alemania.