Heno historias que resultan un ejemplo para los más jóvenes. El de Kevin Ghigliazza es uno de ellos. Es de aquellas que los pibes ven y sueñan replicar en sus futuras carreras. Es la historia de un jugador que, después de casi dejar de jugar por una lesión y disputando una liga Regional, pegó el salto y se convirtió en una de las figuras de la Primera B.
Sí, porque el uribelarrense fue campeón de la Liga de Lobos con el club de su ciudad natal, Uribelarrea FC, y eso le permitió despegar en su carrera y desembarcó casi 100km al Norte, en Muelle Sur. Allí, luego de un mal arranque, el equipo se acomodó y los goles de Kevin empezaron a llegar. En diálogo con Oléel delantero contó cómo fue su desembarco en el fútbol profesional, los sacrificios para entrenarsu futuro y más. Mirá.
Kevin Ghigliazza con Olé
-¿Cuál es tu relación con Uribelarrea FC?
-Yo me formé ahí porque viví toda la vida ahí en Uribe. Estuve en otros clubes de la liga de Lobos, pero después jugué ahí en primera en Uribe. En 2025 se nos dio el torneo ese y pudimos salir campeón. Y ahí yo cuando fui a Uribe, yo creía que mi carrera ya estaba, que iba a jugar la Liga nada más. Y bueno, después llegó otra gente y me dijeron que yo tenía que crecer futbolísticamente. Hicimos un torneo lindo y a principios de año se dio la prueba esta en el Docke y quedé. Ahora estoy jugando ahí, pero sigo viviendo en Uribe.
– ¿Cómo es jugar en una liga regional? ¿Qué diferencias hay?
-La verdad que es mucho más físico, es otro juego, es muy diferente. Mientras vas subiendo de categorías, va siendo cada vez más difícil. A mí me costaron la pretemporada y los primeros partidos, para adaptarme a la forma y al ritmo de juego.
-Flor de sacrificio viajar 90km todos los días, de Uribelarrea a Dock Sud…
-Sí, sí, tengo un viaje bárbaro. Me levanto a las cinco, cinco y media, agarro el auto y viajo hasta Ezeiza, donde a las 6.36 tomo el tren hasta Avellaneda y en Avellaneda me tomo un colectivo hasta la cancha. Y llego a las ocho más o menos a la cancha. Y después, bueno, a la vuelta, lo mismo, el mismo viaje para el otro lado. Así todos los días.
– ¿Y cómo te está tratando tu primer año en el fútbol profesional?
-La verdad que estoy muy contento, muy contento. Me recibieron mis compañeros, la dirigencia, todo 10 puntos. Así que muy contento y más que estoy jugando. Se están dando algunos resultados, se me están dando los goles, así que la verdad que muy contento.
– ¿Te sentís un ejemplo para los pibes quizás más chicos que están jugando ahí en Uribe?
-Sí, la verdad que sí, porque yo agarré el fútbol profesional ahora de grande, a los 25 años.Tuve problemas en la rodilla y después cuando volví, eso de jugar en el fútbol profesional lo sentía ya muy lejos. Siempre de chico uno quiere ser profesional, pero bueno, lo sentía muy lejos, sentía que ya estaba. Por suerte se me dio otra oportunidad y la verdad que los chicos tienen que apuntar a eso, que no hay edad para que los sueños se puedan cumplir.
– ¿Te reconocen en el pueblo?
-La verdad que sí. Yo soy muy humilde y los chicos siempre me saludan. En la calle me dicen Kevin, por todos lados me saludan. Después la misma gente de Uribe siempre me manda algún mensaje felicitándome y esas cosas suman un montón.
-Con tu rendimiento en esta temporada, ¿te ves subiendo de categoría?
-Sí, sí, la verdad que sí. Estoy disfrutando del momento. Estoy en un momento muy lindo. Quiero disfrutar ahora y después se verá si a mitad de año, fin de año, sale algo. Pero si no, la verdad que acá estoy muy contento, estoy feliz.
-¿Y qué soñás para tu futuro?
-Uno siempre sueña con llegar a jugar en el club que uno ama, que es hincha, pero si no, mientras pueda seguir jugando al fútbol, yo quiero seguir jugando hasta que me den las piernas.
-¿Y de qué club sos hincha?
-De River, ojalá algún día pueda llegar a jugar ahí.
De Uribelarrea al fútbol de Ascenso
El caso de Ghigliazza no es la excepción a la regla. Nueve jugadores más pasaron de jugar en Uribe a las categorías menores de AFA. Rodrigo Cano es otro que milita en Dock Sud. Valentino Ratti también está en la Primera B, pero en Merlo, al igual que Salvador Iribarne y Liam Castro, que juegan en CADU, o Francisco Sotelo, que milita en Liniers. En la Primera C, los representantes de Uribelarrea son Tomás Cagliari, Nicolás Campa y Valentino Rizzo, quienes se desempeñan como jugadores de Lugano. Por último, Nacho Gómez es el ejemplo en la Primera Nacional, ya que juega en All Boys. Jugadores modelo de un club de barrio.




