
Gusto a poco. Porque el objetivo era conseguir la tan ansiada Copa Libertadores. Pero tras quedar tercero en su grupo tendrá que hacer borrón y cuenta nueva. Tal vez con un nuevo entrenador, nuevos refuerzos y algunas bajas en el mercado.
Pero lo que tiene ya confirmado es que jugará la Copa Sudamericana y Boca ya conoce cuál será el primer obstáculo en el nuevo camino internacional: enfrentará a O’Higgins en los 16avos de final del torneo continental. La serie se disputará después del Mundial, con los partidos de ida entre el 21 y el 23 de julio y las revanchas entre el 28 y el 30.
El equipo chileno terminó segundo en el Grupo C con 10 puntos, en una zona complicada que compartió con São Paulo, Millonarios y Boston River.
El sorteo de hoy no confirmará el rival. Pero si le marcará al Xeneize el el posible camino rumbo a la final. Incluso, existe la chance de un cruce con River en octavos o más adelante, dependiendo de cómo avance el cuadro.
Porque la Sudamericana aparece ahora como la única vía internacional para maquillar un semestre que, hasta acá, dejó más frustraciones que festejos.