Actor, cineasta, músico, exalcalde e icono inigualable de la industria cinematográfica. Hoy es un día que todos deberíamos celebrar

Pocas estrellas de Hollywood existen que puedan celebrar sus 96 años. Menos aún si lo hacen en pleno uso de sus facultades y prácticamente en activo, pero Clint Eastwood es uno de ellos. Hoy, 31 de mayo, el actor, cineasta, músico y exalcalde pasará el día festejando su nonagésimo sexto cumpleaños y nosotros, por supuesto, nos unimos a sus celebraciones.
El mítico Hombre sin nombre es un auténtico icono de la historia del cine por llevar 72 años de carrera a sus espaldas, trabajar en más de 60 producciones, haber recibido 11 nominaciones a los Oscar -cuatro estatuillas ganadas-, protagonizar la icónica Trilogía del dólar de Sergio Leone, haber fundado su propia productora con gran éxito, ser alcalde de Carmel-by-the-Sea durante dos años y tener una vida personal lo más salseante. Él es único y seguramente no nos equivocamos al decir que nadie, ni de su generación ni de los que están por venir, se va a poder acercar a su lista de logros.
Por encima de todo esto, lo más increíble de Eastwood es que continúa con ganas de hacer cine y lo hace, además, con buenos resultados. Su última película fue Jurado nº2, estrenada en 2024, y lejos de ser un producto acomodado de un director que lleva décadas dirigiendo brilla por el componente moral que propone al espectador. No tuvo un gran éxito en taquilla, pero la película se ha mantenido en los tops de lo más visto en ‘streaming’ durante los años posteriores.
United Artists
Despedido por entrecerrar demasiado los ojos
Sus inicios en Hollywood estuvieron muy lejos del glamour. Comenzó con un contrato de 75 dólares a la semana en Universal, interpretando papeles minúsculos, como un asistente de laboratorio en Revenge of the Creature o un piloto con el rostro cubierto en Tarantula. Tras un año y medio, fue despedido porque los ejecutivos consideraban que entrecerraba demasiado los ojos, hablaba muy suave y no tenía aspecto de estrella.
«En aquellos tiempos tenían a un tipo que se parecía a todos los demás, y yo no me parecía a ninguna de las «estrellas con contrato vigente», por decirlo de alguna manera. Así que finalmente me despidieron, pensando que no iba a ninguna parte…», contó en el documental de la BBC Clint Eastwood – The Man with No Name.
Su gran oportunidad llegó con la serie de televisión Rawhide, donde interpretó a Rowdy Yates durante más de siete años. En lugar de acomodarse en su camerino, Eastwood utilizó esos años como su escuela de cine personal, quedándose en el set para observar a todos los directores y aprender los entresijos técnicos del oficio.
Alcanzó la fama mundial cuando aceptó viajar a Europa con un presupuesto ínfimo para rodar Por un puñado de dólares con el director italiano Sergio Leone. Allí creó al icónico «Hombre sin nombre», aportando un estilo letárgico, felino y minimalista que revolucionó el western,. De regreso a Estados Unidos, consolidó su estatus de superestrella de acción con Harry el sucio.
Todo lo que fue aprendiendo en Hollywood lo fue usando para formarse como uno de los mejores directores americanos. Fundó la productora Malpaso en 1967 y con los años demostró su valía con películas como Sin perdón (1992) o Million Dollar Baby (2004).
Al final, aquellos ejecutivos que lo despidieron por «entrecerrar demasiado los ojos» terminaron presenciando la creación del mito más grande del cine moderno. La verdad es que escribiendo esto me ha sonado un poco a necrológica, pero no es en absoluto el objetivo del artículo. Esperemos que Eastwood aún pueda regalarnos una (o dos) películas más y batir récords. A sus 96 años y con las botas puestas, Eastwood nos demuestra que esa mirada sigue siendo la más lúcida de Hollywood.