Francia llega al Mundial con una identidad muy definida bajo Didier Deschamps, marcada por el pragmatismo y la eficacia por encima del espectáculo. “Es doloroso de ver, pero te hace ganar”, resumió Antoine Griezmann tras la Euro 2024, donde el equipo alcanzó las semifinales con muchas dificultades para generar juego ofensivo. Aquella versión mostró un equipo extremadamente conservador, con pocos goles en jugadas elaboradas y una clara prioridad por el orden defensivo. Sin embargo, en los meses previos al torneo, Deschamps empezó a liberar ese enfoque, buscando un equipo menos previsible y con mayor capacidad ofensiva.
El punto de equilibrio entre solidez y talento ofensivo es el gran desafío. La defensa sigue siendo el pilar del equipo, pero ahora cuenta con un caudal de variantes en ataque difícil de igualar, con Kylian Mbappé como líder absoluto y acompañado por jugadores como Ousmane Dembélé y Michael Olise. La salida de Olivier Giroud obligó a redefinir el sistema ofensivo, con Mbappé pasando a un rol más central. Si logra ensamblar esas piezas sin perder equilibrio, Francia puede transformar su enorme talento individual en un funcionamiento colectivo más fluido.

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Ubicada en el Grupo I, Francia compartirá zona con Noruega, Senegal e Irak, en un grupo exigente donde igualmente parte como principal favorita. Con experiencia reciente en finales mundialistas y con Deschamps afrontando su último torneo al mando, el objetivo es claro: competir por el título y cerrar un ciclo histórico con una nueva consagración.
Esta producción especial de Olé integra una red de medios globales comandada por The Guardian, que une fuerzas para acercar las historias más fascinantes de los protagonistas de la Copa del Mundo.
Arqueros
Nº 1 | Arquero | AC Milan (Italia) | 3 jul 1995
Era de esperarse que todos los ojos estuvieran puestos en Maignan cuando le tocó agarrar el arco de Francia para reemplazar a Hugo Lloris. Cuando el ex Tottenham colgó los guantes en la selección, lo hizo siendo el jugador con más partidos en la historia del país. Capaz Lloris nunca fue de volar para las fotos ni de tapadas imposibles, pero te daba una seguridad tremenda. Y en ese sentido, Maignan ha sido la continuación perfecta. El hecho de que casi ni se hable de él es la mejor noticia. Agarrar la posta de una leyenda te puede quemar la cabeza, pero Maignan se la bancó como un duque y hasta se volvió uno de los capos del vestuario francés. «A mí me gusta hablar», avisa. En 2021 se comió un garrón de insultos racistas en un partido contra la Juventus y respondió con una clase magistral en Instagram: «Yo no soy ninguna ‘víctima’ del racismo. Yo soy Mike, voy con la frente en alto, soy negro y estoy orgulloso de serlo».
Superó insultos racistas en Italia y les contestó públicamente: «Soy negro y estoy orgulloso de serlo»
Nº 12 | Arquero | Rennes (Francia) | 25 abr 1994
En su momento, Samba apenas calentaba el banco como suplente de Steve Mandanda en sus clubes, así que pensar en compartir plantel con él en la selección francesa parecía una locura total. Después del Marsella, Samba anduvo boyando por Nancy, Caen y el Nottingham Forest, donde fue la gran figura para devolver al histórico club inglés a la Premier League en su última temporada ahí. El ascenso fue su regalo de despedida, atajando penales clave en los playoffs. «Mi carrera es medio un delirio», confiesa. «Capaz sonaba a locura, pero yo siempre le tuve fe a que me iban a llamar de Francia». Y la verdad que atajando en el duro ascenso inglés, la selección parecía a mil años luz. Más loco todavía fue que decidiera irse del Forest justo cuando por fin habían llegado a Primera. Pero la apuesta le salió redonda: al año siguiente la estaba rompiendo en Champions con el Lens y se había ganado su lugar en Les Bleus.
Dejó a su club justo cuando habían logrado ascender a la Premier League para irse a Francia
Nº 23 | Arquero | RC Lens (Francia) | 2 dic 2004
Desde que la megaempresa BlueCo compró el club, el Strasbourg se puso en campaña para llevarse a los mejores pibes de toda Francia. Sin embargo, parece que a Risser, que ya era parte del club y había salido de sus inferiores, no lo tenían tan bien valorado. A pesar de haberla descosido a préstamo en la Ligue 2 con el Red Star el año anterior, nunca le dieron chances en el primer equipo del Strasbourg, que en estas últimas dos temporadas se dedicó a darle rodaje a los arqueros del Chelsea (el otro club del mismo grupo empresario). Ellos se lo pierden. Risser se hizo gigante en un Lens que peleó arriba y el montón de equipos que andan sondeando su pase demuestra que le sobra para la élite. Eso sí, para llegar a lo más alto tiene que aprender a bancarse la presión, porque ahí todavía patina un poco. Su peor partido de la temporada —y esto capaz no es casualidad— fue justo cuando el entrenador de arqueros de Francia lo fue a ver a la tribuna.
Se mandó el peor partido de su temporada justo el día en que el entrenador de arqueros de la selección lo fue a ver
Defensores
Nº 3 | Defensor | Aston Villa (Inglaterra) | 20 jul 1993
Para un flaco que pasó por el Lille, Roma, PSG y Barcelona, cualquiera pensaría que sus mejores años con la camiseta de Francia se dieron en esos gigantes de Europa… pero no, la mayoría de sus partidos internacionales llegaron jugando para el Everton y el Aston Villa. Mientras estuvo en la crema de Europa, el puesto de lateral izquierdo nunca fue del todo suyo, pero ahora es dueño indiscutido. «Siento que estoy jugando el mejor fútbol de mi vida. Soy un tipo feliz adentro y afuera de la cancha, me encanta mi laburo», tiró. Digne le tira todas las flores de su presente a Unai Emery, su DT en el Aston Villa. «Me hizo dar un salto de calidad tremendo», dice Digne. A veces hay que dar un paso atrás para pegar dos para adelante.
Pese a haber jugado en Barcelona y PSG, encontró su pico de rendimiento recién cuando llegó al Aston Villa
Defensor central | Crystal Palace (Inglaterra) | 6 abr 2000
Con sus palabras y sus actos te das cuenta de que a Lacroix le sobra corazón y no tiene ni un gramo de egoísmo. Con una movida solidaria en el Crystal Palace, se la pasó repartiendo bolsones con ropa de abrigo a la gente en situación de calle en el sur de Londres, y además es un mecenas en su humilde pueblito natal, Ajat. «De chiquito veía cómo mi vieja, que es médica, se la pasaba ayudando y salvando vidas», contó Lacroix a L’Équipe. «Así que se me grabó en la cabeza que darle una mano a los demás es lo más groso que podés hacer en esta vida. No es un peso para mí, al contrario, es algo que me llena el alma y me hace crecer». Y el tipo también es especialista en cumplir sueños ajenos. Se acuerda a flor de piel el día que un abuelo lo paró en la calle después de ganar la semifinal de la FA Cup y le confesó llorando que su único deseo antes de morir era ver al Palace dar una vuelta olímpica. Lacroix juró que cuando el equipo levantó la Copa en Wembley, no se podía sacar a ese abuelo de la cabeza. El ex caudillo del Wolfsburgo apenas tenía un par de partidos con la selección francesa encima cuando le avisaron que se iba al Mundial.
Realiza decenas de acciones benéficas para personas indigentes a raíz del valor caritativo que le inculcó su madre que trabaja de médica.
Nº 2 | Defensor | Al-Hilal (Arabia Saudita) | 6 oct 1997
Théo, igual que Lucas, siguió los mismos pasos de su papá, Jean-François, quien en su época supo ponerse las camisetas del Marsella y el Sochaux. Los hermanos Hernández no son los únicos del plantel francés que heredaron la profesión del padre: Marcus y Khéphren Thuram (hijos de Lilian) también son fija en la selección. Pero a diferencia de Lilian Thuram, Jean-François hace rato que no está en la foto familiar. «Mira a sus hijos por tele él solo, porque se larga a llorar de principio a fin», contó una vez la hermana mayor de Théo a France Football. Esa declaración salió de una investigación para saber dónde carajo andaba metido Jean-François, que se había esfumado de la faz de la tierra en 2004 sin dejar rastro, cuando los pibes eran re chiquitos. Resulta que se había ido a vivir a Tailandia y recién volvió en 2020. Sigue sin tener contacto con sus hijos, pero los mirará desde lejos mientras se sacan chispas para ver quién se queda con el lateral izquierdo.
Su padre, también exfutbolista, desapareció sin dejar rastro por 16 años abandonando a la familia
Nº 21 | Defensor | PSG (Francia) | 14 feb 1996
Si hablamos de mufa, Lucas Hernández se lleva todos los premios; las lesiones lo vienen castigando en los peores momentos posibles. Titular indiscutido en la Francia campeona de 2018, se perdió casi todo el Mundial de Qatar 2022 tras romperse los cruzados ¡a los 13 minutos del debut contra Australia! Como si eso no fuera suficiente, se volvió a romper los cruzados al final de la temporada 2023-24, perdiéndose la Eurocopa. Y ahora, para colmo, le cuesta un Perú meterse en el once del PSG porque resulta que tienen a Nuno Mendes, que tranquilamente es el mejor lateral izquierdo del mundo. Eso lo relega al banco de suplentes y le corta las piernas con los minutos. Comer banco en el club siempre te pasa factura en la selección, pero igual se las arregló para ganarse su lugar en la lista.
Sufrió dos terribles roturas de ligamentos cruzados y una de ellas fue a los 13 minutos del primer partido del Mundial de Qatar
Nº 24 | Defensor | Liverpool (Inglaterra) | 25 may 1999
A Konaté parece que le tocó ser el «Robin» de la película tanto en su club como en la selección; siempre bancando de ladero, nunca el protagonista. En el Liverpool vive bajo la enorme sombra de Virgil van Dijk, y en Francia hace dupla con William Saliba, que también es considerado uno de los mejores centrales del mundo y ya metió dos veces al hilo el Equipo del Año en la Premier. Capaz por eso le viene al pelo ser tan fanático de los mangas y el animé japonés. Konaté cuenta que muchas veces se clava videos de peleas épicas de esos dibujitos para «cargarse de furia y motivación» antes de los partidos, por más que sus compañeros del Liverpool se le caguen de risa. Con Van Dijk ya más veterano, a Konaté le va a tocar ponerse el traje de líder más temprano que tarde, y llegando a su pico de edad, le sobra tiempo para adueñarse de la defensa. En enero sufrió el golpe durísimo de la muerte de su papá, pero volvió con todo, clavó un gol en su regreso, y hasta el arquero Alisson se mandó un pique de arco a arco para ir a festejarlo con él.
Es fanático del animé japonés y mira videos de peleas antes de cada partido para entrar a la cancha motivado
Nº 4 | Defensor | Bayern Munich (Alemania) | 27 oct 1998
El fútbol le dio a Upamecano esa voz que de chico no le salía. «En la escuela la pasaba para el culo… era tartamudo y algunos compañeros me agarraban de punto», confesó el central del Bayern Múnich. «Pero adentro de una cancha, siempre fui un picante para hablar. La gente decía: ‘Che, Dayot no te arma una oración afuera, pero en la cancha no para de pegar gritos'». Y agregó: «Me viven diciendo que soy otra persona con los botines puestos. En la calle soy re tranquilo y callado, pero piso el pasto y soy un león que le abrieron la jaula». Y vaya que le fue bien, haciéndose gigante en el fondo tanto en Alemania como con Francia, siendo titular indiscutido en los dos lados tras llegar al Bayern en 2022 desde el RB Leipzig.
Sufría de burlas por ser tartamudo en la escuela y solo lograba hablar sin trabarse cuando jugaba al fútbol
Nº 17 | Defensor | Arsenal (Inglaterra) | 24 mar 2001
A Saliba no le falta autocrítica, pero la autoestima la tiene por las nubes. «No sé si soy el mejor defensor del mundo, pero sí, seguro estoy entre los mejores», tiró el central del Arsenal. Y si le falta algún casillero por tachar, Mikel Arteta no tiene dudas de que lo va a lograr: «Para mí en un par de años va a dar otro salto bestial de nivel», avisó su técnico. Pero llegar a donde está le costó un montón y tuvo que comerse varios préstamos de vuelta a Francia. En esa época, todos se preguntaban si alguna vez le iba a dar la nafta para jugar en el Arsenal. Las dudas se terminaron borrando cuando volvió al Emirates por tercera (y última) vez en 2022, adueñándose de la defensa de los Gunners. Ahora ya habla de ser un «líder» para Francia… ¿el próximo paso es coronarse como el mejor central del planeta? Esas son las cosas que ahora se debaten.
Llegó a ser resistido en sus inicios pero hoy ya se codea y reconoce él mismo como «uno de los mejores del mundo»
Nº 5 | Defensor | Barcelona (España) | 12 nov 1998
Deschamps ya venía avisando de la sequía de laterales que hay en Francia, y ahí fue cuando Koundé apareció como bombero, aunque al principio mucho no le copaba la idea. «Tuve que aprender a aceptarlo, porque si te ponés en negativo te bloqueás la cabeza solo, y la verdad que al principio me renegaba a jugar ahí», blanqueó el defensor del Barcelona, que es marcador central por naturaleza pero que ahora corre por la banda derecha tanto en España como en la selección. Su fastidio por el puesto viene más que nada por las subidas al ataque. Capaz en la cancha no sea de los que más lujos tire, pero afuera te deja ciego con sus pilchas extravagantes. «Es parte de quién soy, me encanta tirar facha y vestirme bien», dice Koundé, que se terminó apropiando del lateral derecho de Francia.
Juega de lateral derecho y odia la posición porque es defensor central, pero tuvo que acostumbrarse y ser el «bombero» del equipo
Nº 16 | Defensor | Chelsea (Inglaterra) | 19 may 2003
El defensor hace poco avisó que no viene a pasear. «Mi meta es ser el mejor jugador del mundo en mi puesto», tiró en marzo. Y para lograr eso, sabe que hay que laburar a lo loco. «No vengo a la selección para cebar mates en el banco toda la vida», avisó también. Por ahora no es titular indiscutido ni en el club ni con Les Bleus, a pesar de que las lesiones de Reece James (y sus minutos jugando de volante) le dieron muchísimo más rodaje en el Chelsea este año. Gusto tiene un hambre de gloria terrible, aunque no se guarda las críticas para el mundo de la pelotita. «Te digo la verdad, a veces no me gusta para nada el ambiente del fútbol. De pibe lo ves como un sueño, un mundo paralelo… pero cuando te metés y ves la cocina de todo esto, te das cuenta de que no siempre pega con los valores que uno tiene». Asegura que juega para que su familia infle el pecho de orgullo, y eso es lo que buscará hacer este verano con Francia.
Criticó fuertemente el «lado oscuro» y los valores del ambiente del fútbol profesional; no le gusta sentarse en el banco
Mediocampistas
Nº 8 | Mediocampista | Real Madrid (España) | 27 ene 2000
Cuando un club pone una fortuna por vos, todos te miran con lupa, y medir si la guita valió la pena a veces es jodido, sobre todo para un volante que no siempre te suma en las estadísticas de goles y asistencias. Pero hay un dato que mata cualquier relato: casi 200 partidos jugados para el Real Madrid en menos de cuatro años. Y todo eso tras haber costado 100 millones de euros en su pase desde el Mónaco en 2022. Haber sumado tantos minutos teniendo a monstruos como Toni Kroos y Luka Modric al lado durante todo ese tiempo te deja a las claras lo animal que es. Con Francia pasa lo mismo: a este ritmo, llega caminando a los 100 partidos con Les Bleus. Jules Koundé, que lo conoce de memoria por haber hecho las inferiores juntos en el Bordeaux, lo define como un tipo «súper tranquilo y de bajo perfil», y eso se nota cuando pisa la cancha, siendo un relojito para limpiar pelotas por delante de la defensa. Eso sí, de tranquilo no tuvo nada el cruce que tuvo en mayo con Fede Valverde (su compañero en el Madrid), donde el uruguayo terminó en el hospital cosido a puntos.
Protagonizó una tremenda pelea con su compañero de equipo Fede Valverde y el uruguayo terminó internado y cosido
Nº 13 | Mediocampista | Fenerbahce (Turquía) | 29 mar 1991
Cuando Kanté se fue del Chelsea tras un año donde apenas llegó a pisar la cancha en nueve partidos por culpa de las lesiones, todos lo dieron por retirado, sobre todo cuando el motorcito francés armó las valijas rumbo a Arabia Saudita. Pero Deschamps es de los que bancan a muerte a sus soldados: con sus convocatorias ya dejó clarísimo que a Kanté solo le pedía que jugara un rato seguido para volver a meterlo en el grupo. Y el volante cumplió con creces jugando en Medio Oriente. No solo que lo volvieron a llamar para la Euro 2024, ¡sino que hasta le dieron la cinta de capitán por primera vez! Su humildad y perfil bajo son marca registrada en todo el mundo, pero a veces eso hace que nos olvidemos lo mega competitivo que es. «Yo no sueño con venir a jugar el Mundial, yo vengo a ganarlo», tiró Kanté, cuando muchos pensaban que ya tenía los días contados en la selección. Llega a esta Copa del Mundo tras haber firmado con el Fenerbahce en febrero.
Deschamps lo resucitó llamándolo a la selección a pesar de su largo historial de lesiones y su paso por el fútbol de Arabia
Nº 15 | Mediocampista | Roma (Italia) | 17 may 2001
La historia de Koné es moneda corriente en los pibes del fútbol francés. Dejó el Toulouse (el club donde se curtió) cuando todavía era un purrete para irse a jugar a Alemania con el Borussia Mönchengladbach. Ahí la descosió y se ganó el boleto a la Roma de Italia, donde realmente la está rompiendo toda. Casi todo su despegue como jugador se dio lejos de los radares de Francia. «Me rompí el alma laburando, se podría decir que bien en silencio», tiró en septiembre. Llegar a ponerse la camiseta de Francia es un premio enorme, pero de cara a este Mundial, el loco está para pelearle el puesto a cualquiera en el once inicial. Deschamps lo tiene recontra arriba, definiéndolo como «un volante completísimo y súper moderno». El DT agregó que el jugador de la Roma está «muy subestimado» por la prensa. Si llega a meter un par de buenos partidos en el Mundial, se acabó lo de pasar desapercibido y va a estar en la tapa de todos los diarios.
Su técnico Didier Deschamps aseguró que es «uno de los volantes más subestimados y completos del mundo»
Nº 18 | Mediocampista | PSG (Francia) | 8 mar 2006
A Zaïre-Emery todos le venían colgando el cartelito del «nuevo chico maravilla» de Francia, pero en 2025 se dio un buen baño de realidad. Después de romper el récord como el jugador más pibe en debutar en el PSG con 16 años, ya lo estaban convocando a la Mayor antes de soplar las 18 velitas. Para colmo, mojó en su debut y la manija de la prensa se fue por las nubes. «Este pibe no tiene techo. Nunca en mi vida vi a alguien tan pendejo con semejante madurez», tiró Thierry Henry, que lo dirigió en la Sub-21. Pero a fin de año, empezó a sumar menos minutos, bajó su nivel y lo mandaron de vuelta con los pibes de la Sub-21. «La confianza te juega una mala pasada», reconoció. «Depende puramente de mí destrabarme la cabeza, salir a jugar como sé que puedo hacerlo, y recuperar esa frescura de atrevido que tenía de más pibe». Todavía con 20 añitos, este año se volvió a adueñar de un lugar en el PSG y recuperó su asiento en la Mayor.
Debutó en el PSG y en la selección siendo un adolescente, se cayó a pedazos por la presión y luego logró volver a su nivel
Nº 14 | Mediocampista | Milan (Italia) | 3 abr 1995
Es una locura absoluta cómo un tipo que tuvo una carrera tan cruzada por los bardos puede ser tan regular jugando a la pelota. Así es Rabiot: el flaco que tuvo las bolas de rechazar estar en la lista de reservas de Deschamps en 2018 y que al tiempito se fue pegando un portazo escandaloso del PSG. Su paso por la Juventus le sirvió para limpiar su imagen y volver a ganarse su lugar en la selección. Desde entonces es figurita repetida en Les Bleus, pero en sus clubes el drama siempre lo persigue. Haciéndole honor a la historia del club, la etapa de Rabiot en el Marsella fue un desastre total. Metió líos legales con el PSG tras una bandera asquerosa que colgaron los ultras parisinos bardeando a su mamá, y para coronar, se agarró a trompadas con Jonathan Rowe en el verano pasado, un escándalo que terminó con su salida al toque. Ahora en el Milan parece haber encontrado un poco de paz bajo el ala de Max Allegri, a quien ve como una figura paterna. Al menos por ahora, las aguas están calmas.
Se peleó a trompadas con un compañero de equipo en el Marsella y lo echaron del club de manera escandalosa
Nº 19 | Mediocampista | Manchester City (Inglaterra) | 17 ago 2003
Cherki siempre odió el humo de las «estadísticas». Él la tiene clarísima. «Los robots juegan bien, pero la magia mata cualquier cosa», le retrucó hace poco a France Football. «Está buenísimo dar el 99% de pases bien, pero es mil veces mejor tirar cinco o seis jugadas de potrero que rompan todo. A mí me saca de quicio porque hoy los técnicos buscan tipos que corran maratones o que salten dos metros. Para mí, el fútbol es otra cosa. Yo quiero que el fútbol de barrio y de magia vuelva a estar de moda». Por más ganas que tenga, Cherki capaz no logre cambiar el rumbo moderno del fútbol, pero sí nos saca una sonrisa cada vez que la pisa; y eso lo viene haciendo desde que asomó en el Lyon, solo que ahora lo hace con más peso y los aplausos le llueven justificados. Cae a este Mundial tras descoserla toda en el Manchester City, donde se mandó un golazo maradoniano contra el Arsenal por liga, y encima tiró lujos y gastadas contra ese mismo equipo en la final de la Copa de la Liga. Igual, a algunos no les cayó tan simpático su show: Ben White le metió un guadañazo tremendo un par de minutos después por andarle haciendo jueguitos en la cara.
Cansado del fútbol de estadísticas y de los jugadores «robot», afirma que prefiere fallar pases pero «tirar magia» y lujos
Delanteros
Nº 20 | Delantero | PSG (Francia) | 3 jun 2005
Si lo mirás afuera de la cancha, el pibe parece un soldadito. Todos los que lo tuvieron en las inferiores le tiran flores por lo «serio» y «maduro» que es para su edad. «Con Doué todo está pensado para rendir al máximo», dice Julien Stéphan (hoy DT del QPR), que lo dirigió en el Rennes. Esa imagen prolija y robótica se va al tacho cuando pisa la cancha y desparrama talento siendo el jugador atrevido, libre y picante que vemos todos los findes en el PSG. En un fútbol que hoy se la pasa tocando para atrás y a los costados para no arriesgar, el instinto nato de Doué es agarrar la bocha y encarar en el uno contra uno. Le arman un futuro gigante, con Stéphan diciendo que le sobra paño para ganar un Balón de Oro… algo que le queda al pelo a un pibe que se llama «Désiré» (Deseado en francés).
De carácter introvertido y ordenado fuera de la cancha, adentro es todo lo opuesto y lo apodan el futuro Balón de Oro
Nº 25 | Delantero | PSG (Francia) | 2 sep 2002
Cuando te ponés la camiseta del club más grande de Francia, la lupa la tenés pegada en la nuca. Barcola no se salvó de los palos y muchas veces le cayeron sin piedad. Tras un par de partidos medio flojos en la Champions, un exjugador en la tele lo ninguneó feo diciéndole «corderito». Pero a Barcola le resbala lo que digan los de afuera. «Tengo contados con los dedos los amigos que tengo, así que si ellos me dicen ‘che, acá la estás cagando’, es porque tienen la posta. Y si me dicen que jugué bien, también. Todo lo que se habla afuera del círculo me chupa un huevo», tira el extremo. Aunque eso no significa que viva en un termo. «[Mis amigos] son los que me mandan los recortes de los diarios con lo que dicen de mí. A veces nos cagamos de risa, pero la cosa muere ahí», agrega Barcola. Haciendo oídos sordos al ruido mediático, Barcola se volvió una pieza clave tanto en París como en la selección.
Ignora todo lo que dice la prensa de él y se ríe de las críticas junto a su reducido y estricto círculo de amigos
Nº 11 | Delantero | Bayern Munich (Alemania) | 12 dic 2001
A Olise le llovían los pasaportes pero nunca dudó en elegir a Francia. El extremo del Bayern Múnich, nacido en Londres, podría haberse puesto la camiseta de Inglaterra, Argelia o Nigeria sin drama. «Siempre tuve un lazo especial con Francia», tiró Olise cuando lo llamaron por primera vez a la Mayor. Armar grupo con sus nuevos compañeros franceses al principio le costó un huevo por la barrera del idioma, algo que quedó grabadísimo cuando le tocó hablar por primera vez adelante de los periodistas y apenas balbuceaba. «Cuando yo veo que un pibe tiene nafta de sobra, insisto a muerte», lo bancó Deschamps. Y no le pifió para nada. Olise asoma como el heredero natural de Antoine Griezmann, el tipo que manejó los hilos de Les Bleus durante una década hasta su retiro de la selección. Su andar medio desganado y su perfil bajísimo, tanto adentro como afuera de la cancha, lo hacen un jugador difícil de leer, casi un bicho raro, pero con un talento abismal.
Eligió a Francia por encima de Inglaterra, Argelia o Nigeria pero en su primera convocatoria casi no sabía ni hablar el idioma
Nº 10 | Delantero | Real Madrid (España) | 20 dic 1998
Mbappé se viene a Norteamérica a romper todos los libros. El astro francés vive obsesionado con dejar su nombre en la historia y este verano seguro rompe todo. El crack del Real Madrid está apenitas a dos gritos de limpiar a Olivier Giroud como el máximo goleador histórico de la selección francesa. Era cuestión de tiempo, y el momento llegó. Igual, a él lo que lo enferma de locura son los títulos para el equipo. Salió campeón en su primer año en el Mónaco, y hasta que llegó al Madrid para su primera temporada, había levantado algo en cada año desde que debutó como profesional. El más pesado, obvio, lo agarró en 2018 con solo 19 años cuando ganó el Mundial con Francia. Caliente por alcanzar a Pelé y ganar tres Mundiales, Mbappé había boqueado hace un tiempo que levantar cuatro copas era «estadísticamente posible». Ya no, pero si quiere igualar al astro brasileño, va a tener que ponerse la cinta y liderar a la tropa a la gloria en este Mundial.
Está obsesionado con quebrar el récord histórico de los tres Mundiales ganados de Pelé (había asegurado que ganar cuatro «era posible»)
Nº 22 | Delantero | Crystal Palace (Inglaterra) | 28 jun 1997
Cuando Mateta andaba tirando en el vestuario que soñaba con jugar para Les Bleus, sus compañeros lo tomaban para el churrete. «Al principio en el Crystal Palace ni concentraba, y un día me puse a hablar de la selección francesa en el vestuario… chabones como Wilfried Zaha se me cagaban de risa en la cara», contó. Igual, la anécdota no fue para tirarle tierra a Zaha, por más que al marfileño no le haya causado mucha gracia en su momento. Pero la verdad sea dicha: hace un año ver a Mateta en la selección era una locura total, un sueño que se hizo realidad pura y exclusivamente por cómo la empezó a embocar en los últimos meses. Las 14 pepas que clavó en la Premier League 2024-25 le abrieron de una patada las puertas de la selección. Y cuando le dieron la de titular, no perdonó: metió cinco goles en sus primeros seis partidos defendiendo la camiseta de su país.
Confesó que en su club se le reían en la cara cuando decía que soñaba con llegar a la selección francesa
Nº 7 | Delantero | PSG (Francia) | 15 may 1997
Cualquier equipo normal armaría todo su esquema pensando en cómo sacarle jugo al último ganador del Balón de Oro… pero Francia no es cualquier equipo. Sentado al lado de Deschamps en una gala de premios al final de la temporada 2024-25, Dembélé se puso a explicar por qué haber jugado de 9 en el PSG le rindió tantos frutos, al punto de ser la clave para que el club parisino levantara su primera Champions. Pero Dembélé sabe perfecto que Deschamps no le va a copiar la táctica a Luis Enrique. «¡Este me sigue tirando a la derecha!», tiró Dembélé jodiendo al DT. «Te voy a tirar a la izquierda», le retrucó Deschamps. Y sí, el puesto de 9 es de Mbappé, corta la bocha. Hablando en serio, a Deschamps todavía le duele la cabeza pensando cómo sacarle el 100% a Dembélé. El nivel bestial que tiene el Balón de Oro en el PSG no aparece ni por asomo en la selección, donde al momento de escribir esto apenas suma 7 golcitos en 57 partidos.
Deschamps se rehúsa a usar al último ganador del Balón de Oro en la misma posición en la que brilla en el PSG (porque allí juega Mbappé)
Nº 9 | Delantero | AS Monaco (Francia) | 25 feb 2002
Didier Deschamps le sacó la ficha a Maghnes Akliouche en dos segundos. «Es bastante calladito y metido para adentro», tiró el DT de Francia. Esa timidez se notó a leguas en la cancha cuando le tocó sumar sus primeros minutos con Francia allá por septiembre. Fue una chance desperdiciada para el delantero del Mónaco, pero si algo tiene Deschamps es que no te quema por un mal partido, y Akliouche supo agarrar el salvavidas en su segunda oportunidad. A medida que se fue soltando con los compañeros afuera, empezó a tirar su magia adentro del pasto, jugando los partidazos que lo habían llevado a la selección en primer lugar. «Francia saca cracks de abajo de las baldosas, pero te juro que no hay un solo tipo que tenga la técnica de Maghnes», tiró Adi Hütter, su ex DT en el Mónaco. Al igual que Rayan Cherki y Michael Olise (los que le pelean el puesto), a Akliouche le sobra potrero y técnica, pero a eso ahora le sumó mucho gol y asistencias.
En sus primeras convocatorias era tan tímido e introvertido que casi desperdicia su lugar en el plantel de Deschamps
Nº 15 | Delantero | Internazionale (Italia) | 6 ago 1997
Lilian Thuram debe haber estado con el pecho inflado de orgullo en ese video viral donde se lo veía saludando a sus hijos, Khéphren y Marcus, mientras arrancaban para concentrar con la selección. Parecían dos nenes de primaria yéndose de excursión, muertos de vergüenza, subiéndose al auto camino a Clairefontaine. Marcus no tiene nada que ver con cómo jugaba su viejo —y ni hablar de su hermano—; el tipo se fue curtiendo a base de goles hasta convertirse en la punta de lanza de uno de los gigantes de Europa. Tiene unos números bárbaros en el Inter, pero lo que más rinde es cómo se entiende de memoria tirando paredes con Lautaro Martínez. Esa chispa todavía no logró prenderla en la selección de Francia, lo que explica sus números flojísimos (apenas tres goles en 33 partidos hasta el momento) y que casi ni pesó cuando entró. El papá clavó dos goles con la camiseta de Les Bleus, y aunque Marcus ya le ganó en esa estadística, sabe que es imposible alcanzar la animalada de 142 partidos que metió Lilian con la selección.
Su padre se hizo viral por despedirlo a él y a su hermano en el auto antes de ir a entrenar a la selección
Biografías escritas por Luke Entwistle para GFFN (Get French Football News). Especial coordinado por The Guardian.