El regreso de Rodolfo Arruabarrena a boca está cada vez más cerca. Tras darle el visto bueno a Juan Román Riquelme para iniciar su segundo ciclo al frente del equipo, sólo restan detalles para que el Vasco vuelva a ponerse el buzo de entrenador en el club donde estuvo entre 2014 y 2016.
Mientras Boca avanza en los detalles finales para oficializar la llegada del Vasco, también comienza a definirse quiénes serán los hombres que lo acompañarán en el día a día. Y en ese armado aparece un nombre que ya conoce la casa, trabaja en Ezeiza y podría transformarse en una de las piezas del nuevo cuerpo técnico.
Los colaboradores de siempre del Vasco
Desde que se fue de Boca, Arruabarrena se radicó en España junto a su familia mientras su carrera siguió por Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Arabia Saudita y Egipto hasta su último trabajo en 2025. Siempre acompañado por su ayudante histórico Diego Markic y el preparador físico Gustavo Roberti.
Markic, de hecho, mantiene un fuerte vínculo emocional con aquella etapa en el Xeneize y aún conserva en el perfil de sus redes sociales una imagen de su paso por el club. Todo indica que volvería a integrar el grupo de trabajo en este nuevo ciclo, al igual que Roberti.
El viejo conocido de Boca Predio
Y en este nuevo desembarco podría producirse un reencuentro con varias caras conocidas. De hecho, uno de sus antiguos colaboradores ya forma parte de la estructura futbolística de Boca Predio y aparece como una alternativa concreta para integrarse al nuevo cuerpo técnico.
Se trata de Mauro Navas, quien acompañó a Arruabarrena durante su primera etapa en Boca y que actualmente trabaja en las Inferiores del clubal frente de la Novena División. Su presencia diaria en el predio de Ezeiza facilita un posible regreso al lado del Vasco, aunque la conformación definitiva del cuerpo técnico todavía no fue oficializada.
Cuando Arruabarrena llegó por primera vez en 2014, Navas formaba parte del staff de Inferiores del club luego de haber llegado de la mano del coordinador Coqui Raffo. Se reconocía amigo de Menotti y Cappa, los identificaba como «dos maestros» y decía ser «un docente» de los chicos.
Acompañó al Vasco durante ese tiempo y luego también en el Al-Wasl de EAU, pero luego volvió al país y tuvo un paso como entrenador principal en Fénix antes de regresar a la cantera xeneize. Para reencontrarse ahora con su viejo compañero Arruabarrena.




