Cuando se habla de mejores jugadores del mundo, los debates se repiten entre Maradona, Pelé, Messi y Di Stéfano por nombrar a los más importantes. Pero a la hora de pensar en el mejor lateral izquierdo de la historia, la lista se acorta y la presencia de Roberto Carlos en el top de esa elección es contundente. “¡Qué bueno Olé! ¿Cómo estás?”, saluda el brasileño ante de empezar la charla. Porque a la hora de ser empático, también es crack
¿Cómo estás viviendo esta previa del Mundial?
-Ansioso. Cada vez que se viene el Mundial, a mí me da la sensación de que todavía estoy jugando. Estoy como si estuviera concentrado. Me gana la ansiedad como si fuera a jugarlo. El que no siente eso es porque no ama al fútbol.
-¿Y esa ansiedad cómo les puede pesar a los jugadores? ¿En especial a los que debutan en una Copa del Mundo?
– No creo que influya, es todo en la previa. Ahora, cuando el árbitro pita el inicio, ahí ya empezó la competencia y listo. Ahí tenés que estar concentrado para ganar.
-Desde que levantaste la copa en 2002, Brasil no pudo volver a ganar un Mundial. ¿Cómo lo ves ahora?
– Mirá, vos sos argentino… Y Argentina estuvo 24 años…
-Eso, estuvo más. Nosotros vamos por el mismo camino de tener que poder organizar un poco la selección brasileña. Tenemos buenos jugadores. Ahora hay que entrar al campo con amor, porque vivimos del fútbol y eso creo que va a pasar. El fútbol sudamericano siempre fue de gran nivel y creo que, por los jugadores que tenemos y el grandísimo técnico que tenemos, podemos llegar a la final.
-¿Cuánto puede ayudar la inclusión de Neymar?
-Primero hay que ver si se recupera 100%. Como sabemos, Neymar ha tenido una temporada un poco extraña, por la cantidad lesiones. El equipo necesita a Ney jugando o no, porque hasta en el banquillo (sic) aporta mucho al equipo. Y si entra en el campo, Neymar es un espectáculo.
-Fuiste un especialista en los tiros libres, no sólo por aquel histórico a Francia en el 97 ¿Quién te gusta, a quién mirás en ese rubro?
– A Messi. Messi ha mejorado mucho en el balón parado, tanto en selección como en Inter. Aún hoy sigue mejorando. Mete muchos goles; creo que está bien.
Fue en un amistoso ante la selección europea en 1997
-¿Y en general cómo lo ves hoy a Messi?
-Es un espectáculo verlo jugar: un jugador con muchísima calidad, que representa al fútbol sudamericano, al argentino. Que disfrute, porque puede ser su último Mundial; puede ser, puede ser su último Mundial.
-¿Cómo puede ser? ¿Un Mundial más le querés dar?
-Creo que sí, que puede tranquilamente. Se cuidan tanto que al final pueden jugar más, tanto él como Cristiano.
¿Antes se veían en Argentina muchos hinchas con la camiseta brasileña, ahora…
-(interrumpe) Hay más brasileños con la de Argentina.
-¿Eso es efecto Messi solamente?
-Creo que tiene que ver con la modernidad del fútbol, que ahora se tienen ídolos de todos los países. No hay tanta rivalidad.
-¿Qué jugador de Argentina, que no sea Messi, le vendría bien a Brasil?
-Enzo. Sin dudas, Enzo Fernández es muy bueno. Da calidad para que el balón llegue a los delanteros. Eso es la calidad del fútbol argentino.
-A Brasil no lo meten entre los candidatos.
-Mejor que no esté entre los candidatos. Tampoco lo es tanto poniendo en Portugal. Es una competencia corta. El que se equivoque menos va a ganar.
Roberto Carlos está confiado y seguro. Esa convicción para romperla durante años en el Real Madrid, esa capacidad para desde el lateral sobresalir en una Brasil llena de cracks sigue intacta. Le faltaba el último “desafío”.
-No está fácil con la gente que está mirando la entrevista, pero podés decirnos el secreto de cómo pegarle tres dedos. ¿Así le dicen en Brasil también no?
-Claro, le decimos igual: tres dedos. El problema no es el tres dedos, la clave es dónde ponés el pie de apoyo. A ver, patea tu. Pon tu pie de apoyo ahí.
-¿Y ya está? ¿Aprobado?
-Sí. Y ahí voleas y que sea lo que sea.
