El Mundial empezó con un azteca ardiente de pasión. Con 80 mil mexicanos copando un templo del fútbol con un debut ganador. Estados Unidos hizo su propia fiesta con el 4-1 a Paraguay, pero el clima futbolero, ese color de dos hinchadas «compitiendo» con sus vestimentas, sus cantitos, su onda llegó a la Copa del Mundo con Brasil y Marruecos y una previa infernal.
Las puertas del MetLife estaban anunciadas que se abrirían tres horas antes del partido, pero tanto esa zona como las más simbólicas de la ciudad empezaron a vivir el partido desde muy temprano. Miles de marroquíes hicieron la previa desde temprano en lanchas recorriendo el Hudson con música y coreos incluidas. En el Central Park se armaban partidos improvisados de brasileños y rondas en las que muestran sus destrezas como en la playa. Pero en los alrededores del estadio estaba el «duelo».
El estreno será nada menos que ante Brasil
Como había que esperar para poder ingresar a la cancha, los hinchas se concentraron en el American Dream Mall que está enfrente unido al MetLife por dos puentes impresionantes. Y en shopping, más que andar de compras, los hinchas iban copando distintos luadores. En una suerte de Fan Fest propio había show de música brasileña y claro, el amarillo era dominador. A metros, los chicos marroquíes se juntaban a jugar al fútbol (sí, en pleno shopping) mientras los padres cantaban en ronda. La zona de comidas era el lugar de la convivencia total.
La historia arrancó la noche previa cuando ambos invadieron Times Square en pleno Manhattan. ¿Cómo que ambos? Por supuesto, sin nada previsto, cada grupo ocupó una zona más cercana a esa tribuna tan característica con el rojo por todos lados. A unos veinte metros, el amarillo y verde con baile incluido era la respuesta.
En un mall frente al MetLife Stadium venden «el perfume del jugador brasileño» a 100 dólares
Brasil – Marruecos es mucho más que un partido. El ambiente alrededor del estadio le da el primer toque al Mundial diferente porque se trata de dos países que mueven mucha gente. Un mega campeón y grande del fútbol contra otro que en los últimos años ya no pide permiso para sentarse en la mesa de las discusiones. Oficialmente, dicen que la Copa del Mundo arrancó en Ciudad de México. Creanmé, empezó con este partidazo.
