Que la tercera sea la vencida. Ese es el deseo de todos los hinchas de Independiente e incluyendo Esequiel Barco. Luego de que el Spartak de Moscú rechazara las primeras dos ofertas, la dirigencia del Rojo envió una nueva propuesta para tratar de destrabar la negociación y que se cumpla el anhelo que hay en Avellaneda. ¿Se dará? ¿Habrá un cambio de postura? Difícil, pero…
El primer paso que dio el club fue ofrecer un préstamo con un cargo de 500 mil dólares, con la condición por parte del jugador de firmar la extensión del vínculo que finaliza a mediados del año que viene. ¿El motivo? Si no lo hace, el volante ofensivo estaría en condiciones de negociar un precontratado con cualquier otra institución a partir del 1° de enero de 2027.
Ante la desestimación, Independiente volvió a la carga y propuso comprar el 50% del pase en 1.500.000 dólares, algo que también fue descartado por las autoridades del conjunto ruso. Y en las últimas horas del fin de semana, los directivos elevaron los números para acercarse a lo pretendido: mismo porcentaje de la ficha pero en este caso por 2.5 millones de la moneda de Estados Unidos. ¿Y ahora?
Es cierto que todos los montos están muy lejanos a los 16.000.000 euros que el Spartak puso para quedarse con Barco. Sin embargo, el deseo del futbolista de 27 años de retornar al fútbol argentino para estar cerca de su hija, de apenas dos años, es el fundamento clave en el que se basa el sueño del Rojo y también del propio Esequiel.
Los gestos por parte del pibe surgido de las Inferiores son muchos: se mostró entrenándose con la ropa del club, blanqueó su deseo, pasó por el predio de Villa Domínico para inaugurar con su nombre la cancha 1 y hasta alcanzó un acuerdo para levantar la demanda que había iniciado por 869.000 dólares. “Yo quiero jugar en Independiente”había dicho hace un par de semanas.
¿El motivo de la demanda? El extremo aportó dinero para financiar una renovación de las instalaciones de la entidad, aunque la construcción de las dos canchas para las que donó plata a principios de 2018, cuando se concretó su pase al Atlanta United por 18.000.000 de dólares, se demoró. Y eso generó su malestar.
Barco atraviesa un buen presente en el fútbol ruso. Lleva casi dos años en el Spartak Moscú, donde disputó 73 partidos, convirtió 22 goles y aportó 18 asistencias. Además, recientemente se consagró campeón de la Copa de Rusia, un título que reafirmó su importancia dentro del equipo.
La propuesta que rechazó
Independiente recibió la primera oferta formal por Maximiliano Gutiérrezel chileno que llegó hace un par de meses a Avellaneda y que terminó el semestre de buena manera, al punto que se ganó la titularidad y la confianza de Gustavo Quinteros.
Por eso, el Krasnodar de Rusia presentó una propuesta de 8 millones de dólares brutos para quedarse con el extremo, aunque desde el Rojo la descartaron. ¿El motivo? El club tiene apenas el 50% de la ficha, por lo que es un monto menor. Pretende 10 millones netos.


