
Reuniones en las que había sobres y mochilas; una valija que viajó más de mil kilómetros; fajos de dinero; y estadías de lujo en España y Estados Unidos. Las últimas declaraciones que recogió la justicia federal de San Isidro en la causa por corrupción contra Facundo Leal, ex presidente de ARSAT y ORSNA, complican al ex funcionario.
Leal está preso desde fines de mayo, cuando fueron allanadas dos propiedades en las se encontraron 2,6 millones de dólares en efectivo y droga. Los procedimientos se hicieron en una causa en la que se investiga un entramado de corrupción en ARSAT. En ese expediente, Leal y otras nueve personas fueron citadas a indagatoria a partir de fin de mes.
El fiscal federal Fernando Domínguez y el juez federal Lino Mirabelli ponen el foco en determinar el origen de los millones de dólares que tenía Leal con una serie de medidas de prueba que ordenaron en el expediente.
En la reconstrucción de los hechos, en las últimas semanas -con la causa bajo secreto de sumario- declararon como testigos personas del círculo laboral más cercano a Leal en ARSAT, informaron a Clarín fuentes al tanto de la investigación. Sus declaraciones fueron para la justicia reveladoras para contextualizar la corrupción en el organismo.
ARSAT es una empresa estatal de telecomunicaciones de la que Leal fue uno de sus fundadores en 2006 durante el gobierno de Néstor Kirchner. Por una interna con la «La Cámpora» dejó la empresa, pero volvió como su presidente con la gestión de Alberto Fernández. El presidente Javier Milei lo mantuvo en el cargo hasta que en 2025 pasó como titular del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA), cargo que dejó en febrero de este año para volver a ARSAT donde es empleado de planta permanente.
En enero de 2024 hubo un robo de cables de fibra óptica en el depósito de una empresa contrata por ARSAT para almacenar materiales. El hecho generó sospechas: Argentina Logistic Services (ALS) no brindaba las condiciones mínimas. Por ejemplo, en el predio no había cámaras de seguridad.
La investigación de la justicia federal de San Isidro llevó a un entramado de corrupción mediante el cual ALS fue contratada a cambio de sobornos. Así la justicia llegó a Leal y al secuestro de los 2,6 millones de dólares en su poder.
Uno de los testigos que declaró en la causa es una persona que conoce todos los movimientos de Leal: su chofer desde 2020. Tomás Ignacio Scalera Juárez contó en la justicia que Leal estaba siempre con una mochila personal que llevaba a todas las reuniones. También relató que a veces dejaba una segunda mochila en el baúl de auto por dos o tres días.
El testigo calificó como raro el uso de las mochilas y recordó que en una oportunidad el entonces funcionario ingresó con dos mochilas a la calle 25 de Mayo al 200.
El chofer relató otro dato significativo. Contó que en febrero de este año Leal le pidió que lleve una valija desde Buenos Aires a su casa en Mendoza. Cuando en su declaración le mostraron una foto, el testigo la reconoció. Era la valija en la que la Policía Federal encontró los dólares.
A fines de mayo, la fuerza de seguridad allanó dos propiedades de Leal. En su departamento de casa de Mendoza se encontraron 1.787.600 dólares en efectivo que estaban en la valija, un estuche de una raqueta y en una media. Y en su departamento de Palermo se hallaron 803.754 dólares, dinero de otros países, un equipo de espionaje profesional y y droga: 28 gramos de ketamina, 164 gramos de cristal MDMA, 72 pastillas de MDMA, 14 gramos de cocaína, un vapeador con cannabis y 15 cucharas para consumo.
Un peritaje determinó que el equipo no se usó para hacer espionaje y por la droga -Leal declaró que era para consumo personal- el ex funcionario fue procesado por tenencia con fines de comercialización y sigue detenido.
El chofer también habló de otro de los acusados en la causa: Santiago Pando, para la justicia intermediario entre Leal y la empresa ALS. El testigo declaró que Leal y Pando tenían un trato de mucha confianza y parecían amigos y solían reunirse en las dos sedes de ARSAT, de capital y de Benavidez, en el conurbano bonaerense.
El testigo confirmó lugares relevantes para la justicia. Contó que Leal solía ir al café Havanna y al restaurante Piegari, ambos en la zona de la Recova, y al café Tostado en Nordelta. En la causa hay chats entre los acusados en los que acuerdan reuniones en esos sitios. Uno de los que solía estar presente era Gerardo Boschin, entonces subgerente de compras de ARSAT, y también citado a indagatoria.
Florencia Romanelli era la secretaria de Leal en ARSAT. En su declaración confirmó el estrecho vínculo entre el funcionario y Pando. Contó que era la persona que más lo visitaba -al menos dos veces por mes- y que se trataban como amigos.
El dato relevante de su testimonio fue que contó que cuando a las reuniones para llevar café solía ver en la mesa sobres marrones de tamaño A4 sin inscripciones y que las personas que estaban con Leal iban con mochilas.
Otro testigo habló de fajos de dinero. Contó que en febrero de este año, Leal le pidió que lleve a la Secretaría de Transporte un sobre de papel madera que al tocarlo le parecía que en su interior había un fajo de plata.
Tanto esa entrega de dinero como el viaje que el chofer hizo a Mendoza con la valija con dinero ocurrieron en febrero pasado. La fecha coincide con la salida de Leal del gobierno de Milei.
Por último, el testimonio de otra testigo dio cuenta del nivel de vida de Leal. Habló de viajes a Ibiza, Madrid, Barcelona, Miami y México, con alojamiento en hoteles de alta categoría o en viviendas alquiladas por la plataforma Airbnb.
El ex funcionario fue citado a indagatoria por los delitos de administración fraudulenta agravada en perjuicio de la administración pública, incumplimiento de los deberes de funcionario público, cohecho pasivo (cobrar coimas) y negociaciones incompatibles con la función pública.
Los testimonios no solo aportaron contexto a la causa de corrupción sino que dejaron nombres y datos que la justicia profundizará.