La Reserva de Racing jugaba una verdadera final en Córdoba y sufría. El equipo de Chirola Romero había llegado al duelo con Talleres obligado a ganar para asegurarse el pase a los playoffs. En un duelo no apto para cardíacos, del fácil 2-0 a favor de la Academia se pasó a un 2-2 impensado porque la T jugaba con 10 por una expulsión. Leandro Milito, titular por primera vez en Reserva, ya la había metido de cabeza. Sin embargo, lo más importante estaba por venir.
A los 31′ del segundo tiempo, el hijo Diego capturó una pelota sin dueño dentro del área y sacó un zurdazo para poner el 3-2 final. Para ese entonces, por los resultados que se venían dando, Racing tenía que ganar o se quedaba afuera de los cuatro mejores. Lo hizo finalizando en el tercer puesto y esperando el cierre de la fecha. Hasta el momento podría haber clásico contra Independiente, que está segundo en el Grupo B.
Lo que dijo Leandro Milito
«Sabíamos que iba a ser difícil pero el grupo estaba preparado para estos partidos. Lo pudimos sacar adelante. Estamos enfocados en nosotros no importa con quien nos toque ahora», dijo el delantero de la Reserva.
