
Los clásicos asientos naranja del metro de Nueva York están cerca de desaparecer. La Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) reemplazará los antiguos vagones que los incorporan como parte de un plan de renovación de la flota, una decisión que pondrá fin a uno de los elementos más reconocibles del transporte público de la ciudad.
Antes de ese cambio, el Museo del Transporte de Nueva York inaugurará la exposición «Oda a los asientos naranjas», un homenaje que reunirá obras inspiradas en esos asientos tipo cubo de tonos cálidos, presentes durante décadas en miles de viajes de los neoyorquinos.
La despedida forma parte del plan de inversiones 2025-2029 de la MTA, que contempla la compra de 1.500 nuevos vagones de metro con una inversión de 10.900 millones de dólares. Esa renovación permitirá sustituir alrededor del 22 % de la flota actual y retirará progresivamente los históricos vagones R62 y R68, construidos en 1984 y 1986.
Los coches R62 circulan principalmente en las líneas 1, 3 y 6, mientras que los R68 prestan servicio en las líneas B, D, N, Q y W. Según la MTA, los modelos más antiguos registran una tasa de averías seis veces superior a la de los trenes más modernos, motivo por el cual serán reemplazados en los próximos años.
Según informó The City Reporter, la directora del Museo del Transporte de Nueva York, Regina Shepherd, explicó que la idea de la muestra surgió casi de manera espontánea, ya que muchas personas hablaban sobre la desaparición de los tradicionales asientos. “Todo el mundo hablaba de la retirada de los asientos naranja. Pensamos que sería un buen momento para dedicar este homenaje a los neoyorquinos. Y a los neoyorquinos no les gustan los cambios”, agregó.
La exposición reunirá obras de 14 artistas con distintas miradas sobre los asientos del metro. Entre ellas habrá pinturas al óleo, tatuajes, piezas de técnica mixta y esculturas en miniatura que exploran la nostalgia y las historias personales asociadas con los viajes diarios.
Uno de los artistas participantes es Akiva Listman, conocido por sus grabados relacionados con el metro de Nueva York. Su obra, titulada «Exactamente donde debería estar», ofrece una interpretación cálida y romántica de los tradicionales asientos naranja.
La muestra también recupera una publicación realizada en 2019 por Gabriel Bautista, nacido en el Bronx, quien invitó a los usuarios de las redes sociales a elegir su asiento favorito dentro de un conjunto de cinco plazas numeradas. La propuesta despertó un intenso debate entre los pasajeros y reveló que muchos desarrollaron preferencias muy marcadas sobre el lugar donde viajan.
Inspirado por esa iniciativa, el museo instalará una reproducción de esos cinco asientos para que los visitantes puedan sentarse, conversar y recordar sus propios recorridos.
“Es muy importante para mí porque he tomado el tren todos los días desde que nací hasta hoy. Por ejemplo, cuando voy a trabajar a la oficina, tomo el tren, en el mismo lugar donde lo tomaba en la preparatoria”, dijo Bautista según The City Reporter. “Y sigo ocupando el mismo asiento, el número tres”, agregó.
Además de «Oda a los asientos naranjas», el museo abrirá la exposición «50 años de historias», una colección de objetos históricos del sistema de transporte que incluirá anuncios antiguos, bocetos arquitectónicos, mosaicos y otras piezas de archivo.
Con ambas exhibiciones, el Museo del Transporte busca rescatar parte de la memoria cotidiana de Nueva York y ofrecer a los visitantes una mirada diferente sobre elementos que acompañaron durante décadas la vida de millones de pasajeros y que pronto pasarán a formar parte de la historia de la ciudad.