
Un grupo de expertos decodificó una rara inscripción que contiene un conjuro maléfico en una tablilla de más de 1800 años.
El hallazgo de gran valor arqueológico fue llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Heidelberg (Ruprecht-Karls-Universität Heidelberg), la más antigua de Alemania.
La institución académica informó, a través de un comunicado de prensa del 17 de junio, que un equipo de especialistas consiguió descifrar el escrito en un artefacto del siglo II.
El objeto en cuestión es una tablilla de maldición, empleada antiguamente en rituales bajo la creencia de la existencia de fuerzas sobrenaturales. Estas láminas, conocidas como tabellae defixionum en latín y katadesmoi en griego, se utilizaban en el mundo grecorromano para invocar deidades y otras fuerzas sobrenaturales con el propósito de que actuaran sobre una persona u objeto en favor de los intereses del solicitante, generalmente para perjudicar a un adversario.
«Las antiguas tablillas de maldición (…) solían estar hechas de plomo, un material pesado, frío al tacto y fácil de trabajar, al que se le atribuían propiedades de ‘atadura’. Según el Dr. Rodney Ast (nota del redactor: es el director académico del Instituto de Papirología de la Universidad de Heidelberg), en estas pequeñas tablillas se grababan conjuros o hechizos de atadura y luego se enterraban con el fin de influir o ‘atar’ a litigantes contrarios, adversarios deportivos o rivales amorosos«, explicó la entidad mediante el comunicado.
La tablilla de maldición de más de 1800 años, hallada por arqueólogos durante una excavación en el municipio neerlandés de Heerlen, es de plomo y mide 9,3 × 4,8 centímetros. En el siglo II, lo que hoy es Heerlen —donde existía el importante asentamiento romano llamado Coriovallum— formaba parte de Germania Inferior, una provincia del Imperio romano que se extendía por territorios de los actuales Países Bajos, Alemania, Bélgica y Luxemburgo.
Por otro lado, de acuerdo con la Universidad de Heidelberg, la lámina destaca por contener un texto de estilo egipcio escrito en griego antiguo y no en latín, como era habitual en la región.
«Lo que resulta especialmente destacable de la tablilla es la invocación de diversas deidades y demonios al estilo egipcio, redactada en griego antiguo, ya que la mayoría de las tablillas de maldición halladas en el norte de Europa están escritas en latín«, indicó la entidad académica en el comunicado.
Por otra parte, en relación con el contenido de la tablilla, los expertos observaron un grupo de tres símbolos mágicos, conocidos como characteres. «Según el Dr. Ast, probablemente se utilizaban (nota del redactor: se refiere a los símbolos mágicos) para transmitir el mensaje deseado a las fuerzas sobrenaturales«, aclaró la universidad.
Además, en la inscripción aparecen los nombres de cuatro personas en situación de esclavitud: dos hombres con nombres latinos y dos mujeres con nombres griegos.
«La tablilla servía como una maldición contra estas cuatro personas esclavas o como una maldición en su nombre contra una persona anónima«, aseveró el director académico del Instituto de Papirología de la Universidad de Heidelberg, citado en el comunicado.
Por otro lado, una investigadora asociada del Instituto de Papirología, la Dra. Julia Lougovaya, ofreció una hipótesis sobre el origen de la tablilla: «No se puede descartar que una de las dos mujeres (mencionadas en la lámina de plomo) fuera la autora de la inscripción y que hubiera traído consigo del Egipto romano la supuesta capacidad de comunicarse con poderes divinos mediante tales maldiciones».
Por su parte, el director del Instituto de Egiptología de la Universidad de Heidelberg, el Prof. Dr. Joachim Quack, se refirió a la interacción entre las distintas culturas de la época: “En los primeros siglos d. C., las tradiciones del Oriente Próximo, egipcias, judías y, en ocasiones, incluso cristianas se fusionaron progresivamente y se extendieron por todo el Imperio romano, una evolución que el hallazgo de Heerlen subraya de manera impresionante”.
Con respecto al futuro de la tablilla, la institución académica comunicó que se exhibirá próximamente en un museo de Heerlen.