El deporte olímpico acaba de dar uno de los giros más importantes de su historia moderna. El Comité Olímpico Internacional (COI) anunció este miércoles que todos los atletas que participen en los Juegos Olímpicos podrán acceder a una ayuda económica de 10.000 dólares, una decisión que rompe con más de 130 años de tradición y termina de sepultar el histórico concepto de amateurismo que acompañó al movimiento olímpico desde sus orígenes.
La medida fue aprobada durante la 146ª Sesión del COI y contempla la creación de un fondo superior a los 100 millones de dólares destinado directamente a los deportistas. Los primeros beneficiarios serán los cerca de 2.900 atletas que participaron en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026, mientras que los aproximadamente 11.000 competidores que estarán en Los Ángeles 2028 también podrán acceder al programa.
La iniciativa fue presentada por pau gasolex figura de la NBA y actual representante de los atletas en el Comité Ejecutivo del COI, quien destacó el impacto que tendrá especialmente para los deportistas con menos recursos.
«Esto es una victoria para todos nosotros», aseguró el español al anunciar el proyecto ante los miembros del organismo. Además, aclaró que «no es dinero de premios», sino una ayuda destinada a respaldar las carreras deportivas de quienes compiten en el máximo escenario del deporte mundial.
El ex basquetbolista explicó que la medida puede resultar transformadora para atletas de países en desarrollo o de disciplinas con escasa financiación, como el caso de Argentina. En muchas situaciones, esos 10.000 dólares representan una parte fundamental del presupuesto necesario para entrenar, viajar y preparar un ciclo olímpico completo. Por ejemplo, la beca que destina el Enard a los atletas olímpicos de elite es de $1.699.500 mensuales.
El cambio llega después de años de reclamos por parte de deportistas y asociaciones que cuestionaban cómo se distribuían los ingresos generados por los Juegos Olímpicos. Cada edición veraniega produce más de 1.000 millones de dólarespero hasta ahora los atletas no recibían una compensación directa por su participación.
La decisión también fue celebrada por uno de los principales impulsores de los premios económicos en el deporte olímpico: Sebastian Coe, presidente de World Athletics y ex candidato a la presidencia del COI. Coe había impulsado en París 2024 un premio de 50.000 dólares para los campeones olímpicos de atletismo y valoró el nuevo paso dado por el organismo.
«Este es un momento histórico para el movimiento y estoy absolutamente encantado de estar en la sala cuando se ha anunciado esto», afirmó el dirigente británico.
La parte administrativa de las becas del COI
Para evitar conflictos administrativos o posibles retenciones por parte de federaciones nacionales, el dinero no será entregado en efectivo al finalizar la competencia. El COI informó que se canalizará mediante programas de Solidaridad Olímpica y a través de los Comités Olímpicos Nacionalescon mecanismos diseñados para garantizar que los fondos lleguen directamente a los deportistas.
La ayuda estará sujeta a ciertos requisitos. Quedarán excluidos aquellos atletas que sean sancionados por dopaje o que incumplan la Carta Olímpica.
La medida forma parte de la nueva etapa que atraviesa el COI bajo la conducción de Kirsty Coventryla exnadadora zimbabuense y doble campeona olímpica que hace un año asumió como presidenta de la organización. Con apenas 42 años, Coventry representa una generación de dirigentes con experiencia reciente como atletas y busca modernizar varios aspectos del movimiento olímpico.
Más allá de los detalles económicos, el mensaje es claro: competir en los Juegos Olímpicos seguirá siendo un honor, pero ya no significará hacerlo únicamente por la gloria. Después de más de un siglo de historia, el COI decidió reconocer económicamente a quienes son los verdaderos protagonistas del espectáculo.




