
Luego de un primer semestre marcado por tránsitos planetarios de gran impacto, la segunda mitad del 2026 marca un cambio de ritmo. Según la astróloga y tarotista Lourdes Ferro, si los primeros meses estuvieron atravesados por inicios, decisiones y movimientos importantes, el período que comienza en julio invita a revisar, ajustar y redefinir el rumbo.
En diálogo con Clarín, la especialista explica que hay tres temas que serán clave durante los próximos seis meses: la forma en que nos comunicamos, la aceleración de los cambios tecnológicos y sociales, y la necesidad de construir vínculos más auténticos.
Uno de los principales desafíos del semestre estará relacionado con la manera en que nos vinculamos con los demás. La conjunción Saturno-Neptuno en Aries junto con el ingreso de Urano en Géminis genera tensiones en la comunicación cotidiana: «Si estamos todos súper conectados, la desconexión se hizo realidad».
Para Ferro, la hiperconectividad tecnológica no necesariamente mejora los vínculos. «Todos hablamos solos. Estamos conectados con nuestro dispositivo y estamos conectados con la tecnología y nos olvidamos del otro que tenemos adelante para poder mirarlo a los ojos».
«Los vínculos laborales, emocionales y sexuales están en conflicto y todo es gracias a la manera horrible que tenemos de comunicarnos», agrega.
Otro de los ejes que marcarán el segundo semestre será el contacto entre Urano y Plutón, una configuración suele asociarse con transformaciones profundas, cambios acelerados y nuevas formas de relacionarse con el entorno.
«Una revolución individual, una revolución en el movimiento», resume Ferro. Y afirma que los próximos meses estarán atravesados por una sensación de vértigo y rapidez que exigirá una gran capacidad de adaptación. En este contexto, pueden surgir cambios en la forma de trabajar, aprender, comunicarse y movernos en el mundo.
Por último, la tercera clave del semestre está marcada por el ingreso de Júpiter en Leo, un tránsito asociado con la creatividad, la expresión personal y el deseo de destacarse.
“Con Júpiter en Leo nos animamos a mostrar, crear y compartir con el mundo. Leo nos recuerda que cada persona trae una chispa única, una luz propia, un centro creativo que necesita ser reconocido y expresado”, sostiene.
Y concluye: “Júpiter marca la energía de la segunda mitad del año, impulsándonos a abrir el corazón, apostar por lo que nos hace vibrar y permitir que nuestra creatividad tome más espacio. Vamos hacia el desafío de dejar que esa raíz alimente nuestra luz propia y que esa luz se anime a ocupar el mundo con confianza, creatividad y corazón”.
Asesoró la astróloga y tarotista Lourdes Ferro, autora de Guía Astrológica 2026 (Planeta). En Instagram, @lourdesferro.