«Este Ecuador enamora. ¿O no enamora este Ecuador?». Así describió el DT argentino Sebastián Beccacece a su selección tras el triunfazo por 2-1 ante Alemania este jueves, en la última fecha de la fase de grupos del Mundial 2026, con el que consiguió la clasificación a 16avos. Fue una conferencia de prensa en la que reflexionó en profundidad sobre el desempeño de sus dirigidos, a los que llenó de elogios y por los que se mostró orgulloso a pesar de las duras críticas que recibió de una parte de la prensa ecuatoriana estos últimos días y que lo habían llevado a tener su renuncia lista en caso de no conseguir el pase a los mata-mata.
«La vida es eso también: saber sufrir, tener templanza, fe, confianza… Un poco lo que veníamos hablando . Nosotros siempre en la adversidad hemos mostrado mucha calma, mucha cautela, porque había argumentos, porque había un funcionamiento, una idea, porque en el fútbol a veces se gana y a veces se pierde. Pero cuando uno sabe que va de sensaciones y de funcionamiento, uno como entrenador tiene que estar tranquilo», expresó en el inicio Beccacece.
«Entonces yo siempre trato de llevar esa energía, ¿no? Por eso invito a todo el Ecuador unido, como en algún momento el sueño de Bolívar, de esa unidad cuando se juntó también con San Martín. La unidad es clave. Nosotros realmente hemos acompañado a un grupo maravilloso para que pueda construir una familia y pueda seguir creyendo y contagiando a las nuevas generaciones», agregó.
Lejos de tomar revancha contra las críticas, el técnico argentino incluso volvió a disculparse, como ya lo había hecho en la previa, con los hinchas a los que él sentía que no les había llegado, a aquellos a los que no les había podido inspirar confianza: «A veces se va a conseguir la victoria como hoy y a veces va a tocar sufrir, pero lo importante es poder estar juntos. Por eso yo me disculpo con aquellos con los que no he podido todavía conectar, pero la verdad que yo tengo gratitud enorme con todo el pueblo ecuatoriano».
El entrenador argentino hizo mención al rock y al Indio Solari luego de la clasificación de Ecuador ante Alemania.
«Yo recorrí Ecuador de punta a punta. Hace dos años que vivo en Quito, viví en Guayaquil en 2010, fui del Valle del Chota hasta Santo Domingo, El Guaya, Esmeralda, Ríobamba, Machala y siempre me encontré con un pueblo amable, trabajador, agradecido. Y eso es lo que yo trato de transmitir porque aprendí en esos viajes de la cultura. Aprendí del significado, de la importancia que tiene el trabajo. Y siempre han sido muy amables», añadió.
«Y eso es lo que yo a veces trato de poder transferir y transmitir y no sé si se alcanza a comprender que yo no quiero confrontar con ningún periodista. Yo lo que quiero es que no nos invada ni el miedo ni el temor ni la angustia antes de tiempo. ¿Para qué? Para ver si podemos sostener la fe en la adversidad y que la historia está hecha para cambiarla», indicó.
E insistió en que él solo había pedido paciencia, además de destacar la impotancia de haberle ganado a Alemania: «Yo lo único que pedí era paciencia, que los futbolistas están trabajando bien y si Dios quiere y los futbolistas lo hacen bien podemos lograr la clasificación que es lo que vinimos a buscar y seguir alimentando nuestro sueño porque del sueño vivimos. Es lo unico que dije. Hoy se hizo algo grande: se le ganó a una potencia en un partido histórico, arrancando 0-1 a los dos minutos a mi entender con una jugada dudosa. Pero son cosas que no podemos controlar. Si nos lamentamos y nos quedamos atrapados ahí, no hubiésemos dado vuelta el resultado».
«Mientras hay vida hay que ver la luz. Y después si la luz no está, bueno, nos haremos cargo del dolor, del sufrimiento que genera cuando uno no consigue lo que desea, lo que sueña, lo que quiere, lo que anhela, pero no puedo dejar de valorar el esfuerzo y de todo un pueblo que se ha autoconvocado de una manera masiva y seguramente está celebrando. Y ni me quiero imaginar como están en Ecuador. Entonces que disfruten, que tomen su cervecita, que festejen con sus amigos, con sus familiares, porque son momentos para celebrarlos y para disfrutarlos», agregó.
Y dejó en claro que, a pesar de la felicidad por esta clasificación ante Alemania, eso no los va a llevar «al relajo» y pidió «que la gente se enamore de estos futbolistas. Porque este Ecuador enamora. ¿O no enamora este Ecuador? Después vemos hasta dónde llegamos, sí llegamos o sino llegamos. No sé, solo sé que este grupo se merece lo mejor. Y que siga enamorando y siga contagiando a su gente y que la gente se suba a eso».
«Hoy tácticamente fue un partido extraordinario. Entonces es combinar esta parte emotiva, emocional, sentimental con una idea de juego estratégica que te lleva a sentir que podés competir con cualquiera. Pero como dije: jamás subestimé a Curazao pero tampoco me siento menos que Alemania. Y por un lado sentí que subestimamos, sobre todos los medios, a Curazao, y ya nos sentíamos menos que Alemania. Tal vez el mensaje sea un equilibrio. En el fútbol se gana en la cancha, no importa quién esté enfrente. Eso es lo maravilloso del juego. Si esto sirve para eso, bienvenido sea», señaló.
Los elogios a Enner Valencia y el gesto de haberle dado en este partido la cinta de capitán a Moisés Caicedo
Por otro lado, el entrenador nacido en Rosario llenó de elogios a Enner Valencia, quien no ha podido convertir todavía en este Mundial, y contó que le cedió en una charla horas antes del partido la cinta de capitán a Moisés Caicedo para este encuentro: «Yo ayer dije que tengo un grupo que a pesar de ser el más joven del Mundial, es muy maduro. Porque la charla antes de venir fue una maravilla. Después vamos a mostrar seguramente algo porque también no sé si percibieron que hoy Moi fue capitán, en un gesto extraordinario de Enner que hoy le cedió la cinta en una charla que mantuvimos a la mañana».
«Y eso habla de la belleza que nosotros tenemos como grupo y del carisma que hay y de la unidad, de la maduración, es como que un papá le entregue la cinta a un hijo y le diga ‘ahora andá, ya estás preparado, yo ya hice mi trabajo’. Ese es el legado. Enner Valencia es el legado vigente de Ecuador. Con la cantidad de partidos que tiene cómo se entrega, cómo lucha. Cuánta alegría nos dio a Ecuador. Más de 49 goles, no sé cuántos partidos. Por eso yo transmito esto con mucha emoción. Porque a mí mis futbolistas me emocionan en el día a día. Cómo conviven, comparten, interactúan… En un mundo lleno de ego que se fijan quién tiene la cinta, quién vale más, quién vale menos, dónde jugás… Eso acá no existe. Esos son los valores de familia que yo digo»mencionó.
«Tenemos una pureza y una transparencia en cómo comparte este grupo que merece que por lo menos yo la cuente. Porque hay más cosas que un partido de fútbol, que pasan día a día y que hacen que la gente se acerque todavía más. Y nosotros queremos la gente bien cerca porque los jugadores juegan por ellos. En la selección los jugadores juegan por el amor de su gente. Imaginate que tenemos el grupo más joven pero con una madurez de levantarle un resultado adverso e injusto a nada más ni nada menos que Alemania. Que si alguien sabe de fortaleza mental son los alemanes», completó.





