
Mientras el Mundial acapara la atención del planeta fútbol, Boca decidió no perder tiempo. En pleno receso por la Copa del Mundo, el Xeneize mantiene el pie en el acelerador en el mercado de pases y, después de presentar oficialmente al lateral derecho Leandro Lozano, proveniente de Argentinos Juniors, ahora quedó a un paso de resolver otra de las prioridades del semestre: encontrar al dueño del arco tras la lesión de ligamentos cruzados que sufrió Agustín Marchesín.
La respuesta apareció, justamente, en un futbolista que se encuentra en la cita internacional con sede en Norteamérica. Se trata de Álvaro Montero, arquero de Vélez y convocado de la Selección de Colombia en el Mundial, quien está muy cerca de convertirse en el segundo refuerzo del Xeneize de Rodolfo Arruabarrena de cara al segundo semestre.
Boca ya alcanzó un acuerdo con el futbolista para que firme un contrato a largo plazo una vez finalizada la Copa del Mundo. El paso que resta es terminar de resolver la ingeniería de la operación entre clubes. Esto se debe a que el guardameta se encuentra en Liniers cedido desde Millonarios de Colombia.
En ese sentido, Vélez primero debe ejecutar la opción de compra fijada en 1,3 millones de dólares para adueñarse del pase de Montero. Una vez consumado dicho paso, Boca pulirá mínimos aspectos económicos, relacionados al monto que le quedaría al Fortín en sus arcas, para quedarse con el arquero y destrabar una negociación que, de no surgir imprevistos, quedará oficializada una vez finalice el Mundial.
A sus 31 años, y siendo dueño de unos imponentes 2,01 metros de altura que lo hacen dueño de un gran juego aéreo, Montero aterrizará en Brandsen 805 luego de un semestre destacado en el Vélez de Guillermo Barros Schelotto. Allí disputó 19 partidos, recibió 14 goles y mantuvo su valla invicta en ocho oportunidades, rendimiento que le permitió ser uno de los arqueros más sólidos del fútbol argentino y sostener un lugar en las convocatorias del seleccionado colombiano.
Su carrera incluye pasos por São Caetano, un breve ciclo en San Lorenzo (no llegó a a disputar encuentro), Cúcuta Deportivo, Deportes Tolima y Millonarios, donde terminó de consolidarse como uno de los arqueros más importantes del fútbol cafetero. Ahora, una vez finalizada su participación internacional emprenderá el viaje rumbo a Buenos Aires, para luego realizar la mudanza de Liniers a La Boca.
Como si el destino hubiera tardado su debido tiempo en acomodar las piezas, el nombre de Montero no resulta nuevo en los pasillos de La Bombonera. Todo lo contrario. En 2020, cuando brillaba en Deportes Tolima y el futuro de Esteban Andrada comenzaba a estar lejos de Boca, Óscar Córdoba no dudó en recomendar públicamente a su compatriota como una apuesta ideal.
«Un arquero que le tengo fe y no es un secreto es Álvaro Montero. Primero tiene la talla, es joven, tiene sus partidos internacionales. No ha sido campeón de la Libertadores, pero seguramente le va a dar muchas satisfacciones a quien lo contrate«, aseguró en una entrevista con Goal. Y agregó: “Que no se vaya para River, que vaya a Boca«. Ahora, el ídolo Xeneize puede estar en paz al haberse cumplido su deseo, pese a los años de demora.
Vale recordar que la contratación de Montero responde inevitablemente a la baja de Agustín Marchesín. Si bien el ex Lanús ya se encuentra realizando trabajos en el gimnasio tras su operación de rodilla, todavía lo esperan entre cinco y siete meses más de recuperación, sumado al tiempo necesario para retomar ritmo futbolístico.
De esta manera, Montero se viste de azul y oro para hacerse con el arco de Boca o competir inmediatamente por la titularidad con Leandro Brey, mientras Javier García volvería a ocupar el rol de tercer guardameta del plantel. El colombiano será la segunda incorporación del ciclo Arruabarrena, un plantel que, con la llegada de Lozano, empieza a tomar forma desde el fondo y acelera para llegar armado al inicio del segundo semestre.