
Lionel Messi volvió a protagonizar un gesto que trascendió el resultado deportivo. Tras la victoria por 3-1 sobre Suiza que clasificó a la Selección Argentina a las semifinales del Mundial 2026, el capitán albiceleste le regaló su camiseta a Roberto Baggio, una de las grandes leyendas del fútbol italiano y uno de los jugadores que más admiró durante su infancia.
«Gracias Leo por tu valioso regalo y por tu cariño. Te quiero mucho, amigo mío», escribió Baggio en su cuenta de Instagram, donde compartió una foto junto a Messi sosteniendo la camiseta que el rosarino utilizó en el triunfo sobre los suizos, disputado en Kansas City.
La imagen volvió a poner en escena una amistad que ya lleva más de quince años y que nació gracias a un inesperado «celestino»: Pep Guardiola.
Fue en 2010, cuando Guardiola dirigía al Barcelona y aprovechó una visita de Baggio a la ciudad para organizar un encuentro con Messi. El entrenador catalán había sido compañero del italiano en el Brescia durante la temporada 2001/02 y mantenía una excelente relación con el ganador del Balón de Oro de 1993. Conociendo la admiración mutua entre ambos, no dudó en presentarlos.
Aquella reunión, realizada en la Ciudad Deportiva del Barcelona, dejó una imagen que recorrió el mundo. Messi, ya convertido en una estrella, se mostró tan emocionado como cualquier fanático frente a uno de los grandes ídolos de la década del noventa. Baggio, por su parte, elogió públicamente al argentino y desde entonces mantuvieron un vínculo de respeto y afecto que fue fortaleciéndose con el paso de los años.
Ese lazo volvió a quedar reflejado después de los cuartos de final del Mundial. Baggio siguió el encuentro desde el estadio y, una vez terminado el partido, Messi se acercó a la zona de vestuarios para entregarle la camiseta que había utilizado durante la clasificación argentina.
La Selección selló el pase a las semifinales con una victoria por 3-1 sobre Suiza gracias a los goles de Alexis Mac Allister, Julián Álvarez y Lautaro Martínez. Ahora el equipo de Lionel Scaloni tendrá un desafío de máxima exigencia: enfrentará a Inglaterra en busca de un lugar en la final del Mundial 2026.