“Es una de las primeras historias que te cuentan en Inglaterra”. Así arranca David Olaoye el recuerdo de un partido que marcó a generaciones enteras. En diálogo con Oléel inglés que en 2017 armó las valijas para embarcarse en una aventura impensada, revive cómo, desde chico, escuchaba una y otra vez el relato de México 86. Mucho antes de conocer la Argentina, de probar un mate o de jugar en una cancha del Ascenso, ya sabía de memoria la historia de la Mano de Diosel Gol del Siglo y una derrota que, según cuenta, “muchos ingleses nunca olvidaron”. A poco más de cuatro décadas de aquella tarde en el Azteca, la herida sigue presente y vuelve en un nuevo cruce histórico. “Ese recuerdo nunca desaparece”admite.
La vida de Olaoye tuvo un giro inesperado. En 2017 llegó a la Argentina para jugar en El Porvenir y ese país que había conocido a través de una de las derrotas más dolorosas para Inglaterra terminó conquistándolo. “Me enamoré de la gente, del fútbol, de la comida y de todo lo que viví”, asegura. El inglés que se hizo hincha de Independienteadoptó el mate como costumbre y hasta sueña con volver para jugar en Bocaya que dice que descubrió una pasión por el fútbol muy distinta a la que conocía en su país. “Jugar en La Bombonera debe ser algo increíble”, confiesa.
Ahora, el destino vuelve a cruzar a Argentina e Inglaterra en una semifinal y, del otro lado, la palabra revancha reaparece casi por inercia. Olaoye cuenta que muchos ingleses siguen considerando que el gol de maradona fue “un robo”aunque también reconoce que “nadie puede negar que fue un jugador extraordinario”. Habla de una rivalidad que en Inglaterra todavía persiste, pero aclara que allí la mayoría no conoce el trasfondo de las canciones argentinas ni vive el conflicto de Malvinas de la misma manera…
-¿En Inglaterra todavía le guardan rencor a Maradona por el Mundial de 1986?
-Sí, todavía. Hace pocos días vi a gente hablando nuevamente de ese tema. Es algo que muchos ingleses nunca olvidaron. Quedó muy marcado.
-Cuando eras chico, ¿cómo te contaban la historia de aquel partido?
-Era una de las primeras historias que te contaban cuando hablaban de ese Mundial. Mi mamá nació el año en que Inglaterra ganó el Mundial de 1966 y siempre me habló de lo que pasó en 1986. Al mismo tiempo, todos reconocen que Maradona fue un jugador extraordinario.
-¿Muchos ingleses siguen pensando que el gol de Maradona fue un robo?
-Sí, claro. Pero también fue un momento único e icónico del fútbol. No había VAR y ya pasó mucho tiempo. Muchísima gente soñaba con hacer un gol así. Hoy es prácticamente imposible porque existe el VAR.
-¿Conviven ese recuerdo y el reconocimiento de que Maradona fue uno de los mejores de la historia?
-Las dos cosas. Existe el recuerdo de aquel gol, pero nadie puede negar lo que fue Maradona. Para mí fue un crack. Es uno de los momentos más importantes de la historia de los Mundiales.
Entre la revancha de 1986 y una rivalidad que sigue vigente
-Cuando se confirmó el cruce entre Argentina e Inglaterra, ¿en tu país volvió a hablarse de una revancha?
-No leí demasiado, pero algunos hablaban de la revancha. Siempre vuelve ese recuerdo. Nunca desaparece, quedó marcado por ese gol.
-Si Inglaterra tuviera que elegir una selección para eliminar, ¿sería Argentina?
-Sí, claro. En gran parte por todo lo que quedó de 1986 y por el recuerdo del gol de Maradona. Aunque, personalmente, yo disfruto el fútbol y no pienso de esa manera.
-En Argentina hay muchas canciones que hacen referencia a Inglaterra. ¿Los ingleses entienden ese significado?
-No. La mayoría de los ingleses no entiende esas canciones ni conoce su significado. Algunos que viajaron a Argentina o que conocen un poco más de la historia sí pueden entenderlas, pero la mayoría no sabe de qué hablan.
-Una de esas canciones dice: «Quiero volver a robarle un gol al ladrón». ¿Qué te genera escucharla?
-Me gusta cómo suenan y el ambiente que generan. No me pongo a pensar demasiado en el significado. Simplemente disfruto del fútbol.
-También hay quienes dicen que la FIFA favorece a Argentina. ¿Es una idea que existe en Inglaterra?
-Hay gente que dice que los favorecen: el árbitro, la FIFA… Por ejemplo, algunos pueden criticar un arbitraje, pero cuando perdés 2-0 en quince minutos no podés echarle toda la culpa al árbitro ni a la FIFA. Argentina tiene muchísima calidad y eso también hay que reconocerlo.
De la Finalissima al “el que no salta”: un inglés que se enamoró de la Argentina
-Subiste una foto con la camiseta de la Selección Argentina en la Finalissima 2022. ¿Qué representa para vos?
-La AFA me regaló esa camiseta cuando me invitó y la tengo guardada en mi casa. Argentina ocupa un lugar muy especial para mí. Me encanta la comida, el fútbol y la gente. Obviamente, durante un Mundial o un partido entre Inglaterra y Argentina no la usaría, pero después no tengo ningún problema.
-¿Qué sentiste cuando se confirmó el cruce entre Argentina e Inglaterra?
-Obviamente me puso contento porque voy a jugar contra un país en el que viví y donde tengo muchos amigos. Va a ser un partido muy picante porque son dos selecciones muy buenas. Lo voy a disfrutar y después hablaré con mis amigos argentinos. Por ahora no hablo con ninguno hasta que termine el partido, ja.
-Después de haber vivido en los dos países, ¿qué diferencias encontrás entre el hincha inglés y el argentino?
-Los dos son muy futboleros, pero el hincha argentino es mucho más intenso. En Argentina la gente canta todo el partido, mete mucha presión y vive el fútbol de otra manera. En Inglaterra también hay pasión, pero no es igual. Yo estuve en la popular y fue una locura. Me encantó esa experiencia. Allá el ambiente es diferente: la gente toma cerveza, alienta, pero no tiene la intensidad que hay en Argentina.
-Llegaste a publicar «El que no salta es un inglés». ¿Cómo fue tu relación con esa canción?
-Yo sabía que existía el tema de Inglaterra y Argentina por la Guerra de Malvinas. Siempre tuve mucho respeto. Para mí, el fútbol es fútbol. Nunca mezclaría una cosa con la otra. En Inglaterra nadie conoce esa canción. Yo ni siquiera entendía lo que significaba cuando la escuché por primera vez. La publiqué porque sabía que a los argentinos les iba a gustar y no tenía ningún problema con eso.
-¿Y cuando sonaba en la cancha, vos también saltabas?
-Sí, claro. Cuando estaba en la cancha me olvidaba de todo y simplemente disfrutaba el ambiente.
-Antes de venir a la Argentina, ¿qué conocías sobre Malvinas?
-No. Antes de venir no sabía prácticamente nada sobre Malvinas. Fueron mis amigos argentinos quienes me explicaron la importancia que tiene esa fecha para ustedes. Siempre respeté lo que significa y lo que representa para los argentinos.
De El Porvenir a la ilusión de La Bombonera: la aventura argentina de Olaoye
-¿Qué te llevó a tomar la decisión de venir a jugar a la Argentina?
-Quería hacer algo diferente, fuera de lo normal. Además, sabía que Argentina es un país muy futbolero y quería vivir esa experiencia.
-¿Cómo fue ese paso por el fútbol argentino?
-Me fue bien. No jugué mucho porque tuve problemas con la visa y esas cosas, pero, en general, fue una experiencia única. Me enamoré de la gente, del fútbol, de la comida y de todo lo que viví. Todavía tengo muchos amigos allá y Argentina es uno de mis países favoritos.
-¿Cómo terminaste llegando a El Porvenir?
-Primero fui a Lanús. Estuve un mes en la pensión cuando en realidad iba a estar solo una semana. En ese momento no hablaba español y no entendía nada. Después mi representante habló con la gente de El Porvenir y terminé yendo ahí. Me gustó porque había jugadores que habían pasado por Europa, así que aprendí muchísimo durante ese tiempo.
-¿Qué te dejó aquella experiencia en el fútbol argentino?
-Me hizo hombre, la verdad. Se juega duro, muy duro. Hay muchas patadas, pero también hay jugadores de muchísima calidad. Tengo muchos amigos de esa época. La verdad es que me encanta Argentina y seguramente algún día quiero volver.
-¿Sentís que Argentina cambió tu manera de entender el fútbol?
-Sí. Argentina es una locura. Fui muchas veces a ver a Independiente porque un compañero mío era socio e hincha fanático. Me llevó a muchos partidos y terminé haciéndome hincha de Independiente.
-¿Te quedó alguna costumbre argentina después de vivir acá?
-Sí, el mate. Cuando estoy en Inglaterra, mi hermano también toma mate porque estuvo ocho semanas visitándome en Argentina y le gustó mucho.
-¿Te imaginás volviendo a jugar en el fútbol argentino?
-Sí, claro. Me encantaría volver algún día. Soñando… me imagino en Boca.
-Por la hinchada. Es una locura. Jugar en La Bombonera debe ser algo increíble. También me gusta el Monumental, pero si tengo que elegir, primero Boca y después River.



