
Antes de que comenzará la final del Mundial de Fútbol entre Argentina y España, referentes de la CGT cruzaron algunas llamadas telefónicas. No fueron para hablar de la formación que pondría Lionel Scaloni en cancha sino para dar aviso de que la administración de Javier Milei estaba cerca de rectificar aspectos clave de la reglamentación de la ley de Reforma Laboral que habían dejado en jaque a las cajas de los sindicatos. Finalmente, ocurrió en la madrugada de este lunes lo que tanta expectativa generaba en la central sindical peronista.
Se publicó en el Boletín Oficial el decreto 612/2026, que establece que los sindicatos podrán recibir más fondos de las empresas, lo que significa un enorme alivio financiero para los gremios.
El decreto lleva la fecha del pasado viernes 17, aunque se publicó este lunes en el Boletín Oficial, y dice que entra en vigencia desde el día de su firma. Esto es importante en caso de que alguna paritaria se haya firmado en el medio.
El decreto lleva las firmas de Javier Milei, del jefe de Gabinete Diego Santilli y de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, de quién depende formalmente la Secretaría de Trabajo.
Básicamente lo que establece el decreto son tres cosas: elimina el tope del 2% que se fija en la ley para los aportes extraordinarios de las empresas a los gremios, fija que la base de cálculo de esos aportes se hace ya no sobre los salarios convencionales sino sobre los salarios con sus adicionales fijos y mensuales y que esos aportes deben tener asignaciones especificas por partes de los gremios.
ARTÍCULO 1°.– Incorpórase a continuación del tercer párrafo del artículo 6° bis del Decreto N° 199 del 15 de febrero de 1988 y sus modificatorios, el siguiente texto: “La base de cálculo prevista en el párrafo precedente comprende, además del salario básico convencional correspondiente a la categoría del trabajador, las sumas remunerativas normales y habituales de frecuencia de pago mensual de origen convencional. No integrarán la base de cálculo los conceptos que no constituyan retribuciones normales, habituales y de percepción mensual correspondientes a la categoría convencional del trabajador, tales como premios, bonos, participación en las ganancias, horas extras, sueldo anual complementario, plus vacacional, sumas no remunerativas y todo otro concepto, cualquiera fuere su naturaleza jurídica, origen o denominación, que no se abone en forma normal, habitual y mensual”.
ARTÍCULO 2°.- Las contribuciones y aportes que los empleadores se comprometan a efectuar en el marco de Convenios Colectivos de Trabajo no constituyen los aportes y contribuciones previstos en el segundo párrafo del artículo 9° de la Ley N° 14.250 (t.o. 2004) y sus modificatorias y se regirán por lo dispuesto en el artículo 9° de la Ley N° 23.551 y sus modificaciones y sus normas reglamentarias. Las contribuciones y aportes a cargo de los empleadores deberán destinarse exclusivamente a obras de carácter social, asistencial, previsional o cultural, en interés y beneficio de los trabajadores comprendidos en el ámbito de representación de la asociación sindical, y los fondos afectados a tales destinos deberán ser objeto de una administración especial, llevada y documentada por separado respecto de los demás bienes y fondos sindicales propiamente dichos, conforme lo previsto en el artículo 4° de la Reglamentación de la Ley N° 23.551 y sus modificaciones, aprobada por el Decreto N° 467 del 14 de abril de 1988 y sus modificatorio».
La ley de Reforma Laboral fue aprobada por el Congreso en febrero pasado y a comienzos de junio el Poder Ejecutivo la reglamentó a través de un decreto. La CGT había trabajado para lograr atenuar algunos aspectos de la norma en esa instancia, pero hasta ahora no había tenido éxito.
La eliminación del tope del 2% para los aportes patronales habilita que un gremio y una cámara empresaria puedan negociar libremente el valor de ese aporte y que el Estado deberá homologar lo que se haya acordado.
Los cambios implican un revés para Federico Sturzenegger, impulsor de los topes, por más que en el decreto se fije una asignación específica para esos aportes, como ayuda asistencial o cultural
Los retoques son interpretados como un guiño que le hace la Casa Rosada a la CGT en el arranque de la carrera electoral. Los últimos movimientos políticos del Gobierno estuvieron orientados a lograr la reelección de Javier Milei.
De acuerdo con las fuentes consultadas, la CGT mantuvo negociaciones con la mesa política del oficialismo, en especial con Santiago Caputo y los primos Martín y Lule Menem, que juegan alineados con Karina Milei. Con la expectativa de que salga el decreto, en la mesa chica de la CGT insistían que la central debe mantener una línea de negociación, aunque critique el modelo económico y sus resultados.
En el decreto el Gobierno no presenta las modificaciones como una concesión ni como un giro político, sino como una simple «precisión técnica».