
Mientras miles de turistas eligen los destinos más populares del Mediterráneo, este lugar ofrece una cara mucho más tranquila de Menorca.
La capital de esta isla cautivó a Joan Manuel Serrat, que desde hace años la considera uno de sus refugios y una fuente de inspiración.
Se trata de Mahón, un destino donde Serrat encontró la calma necesaria para componer, descansar y disfrutar de un paisaje que combina patrimonio, mar y una identidad profundamente ligada al Mediterráneo.
El cantautor mantiene desde hace años una estrecha relación con Mahón. Su vivienda está ubicada en S’Altra Banda, la exclusiva ribera norte del puerto, desde donde contempla el constante movimiento de barcos que entran y salen de la bahía.
El propio Serrat definió ese lugar como «una ventana desde la que se ve el mundo y por la que miro cómo van y vienen los barcos y los días», una frase que resume el vínculo especial que mantiene con la ciudad.
Su relación con Mahón llegó incluso a su obra musical. En 2006 publicó Mô, un álbum íntegramente en catalán dedicado a la capital menorquina.
Uno de los grandes atractivos de Mahón es su impresionante puerto natural, considerado el segundo más grande de Europa.
Su importancia estratégica hizo que españoles, ingleses y franceses se disputaran durante siglos el control de la ciudad, dejando una fuerte influencia en su arquitectura y en su historia.
Hoy, el paseo marítimo está repleto de terrazas, bares y restaurantes donde se disfruta el atardecer junto al mar, mientras que embarcaciones deportivas y pesqueras recorren la bahía.
Desde allí también pueden observarse la Illa del Rei, con su antiguo hospital militar convertido en centro de arte contemporáneo, y el islote del Lazareto, dos de los símbolos del puerto.
El recorrido por Mahón comienza en su casco antiguo, construido sobre una zona elevada con calles estrechas y pendientes que invitan a recorrer la ciudad a pie.
Entre los lugares más destacados aparecen:
Las calles Isabel II y Anuncivay completan el recorrido con elegantes casas señoriales que reflejan la herencia arquitectónica inglesa.