A horas de que se confirme su salida de san lorenzo con destino al León de México y de que el propio defensor reconozca que tuvo ofertas de Boca y de River, Jhohan Romaña se despidió del club de Boedo con un fuerte comunicado en su cuenta de Instagram. Allí, el colombiano explicó que «hay despedidas que nunca se está preparado para escribir» y tiró un palito al manifestar que «ojalá algún día pueda contarles cómo sucedieron realmente las cosas».
A través de un emotivo posteo en la red social, el zaguero de 27 años empezó agradeciéndole al hincha del Ciclón «por abrirme las puertas de tu casa, por hacerme sentir parte de una familia y por devolverme la oportunidad de volver a creer y a soñar». En este sentido, dejó una linda frase, al reconocer que «me voy, pero una parte de mi corazón se queda para siempre en Boedo».
Pero a pesar de esta palabras para la gente del Cuervo, dejó una picante indirecta. «Quiero pedirles perdón. Ojalá algún día pueda contarles cómo sucedieron realmente las cosaspero entiendo que, aunque la verdad exista, hay momentos en los que ya no cambia el dolor ni la forma en que todo terminó», puso Romaña dejando abierto un importante signo de interrogación.
Finalmente, el colombiano reconoció que esta salida le «duele, porque este club significó mucho para mí y porque siempre me entregué con el alma» pero también deseó «que San Lorenzo vuelva al lugar que merece, porque su historia, su gente y su pasión no conocen otro destino que la grandeza».
Así es el pase de Romaña
Este miércoles, el club comunicó que el defensor es nuevo jugador del León de México a cambio de una suma cercana a los 800 mil dólares. Además, el Ciclón indicó que intentó renovarle el contrato al colombiano, quien rechazó la oferta. Y es que Romaña se va por ese monto bajo debido a que, como le quedaban menos de seis meses de contrato, había arreglado un precontrato con León de México.
Al enterarse de esta situación, en el Ciclón optaron por negociar una salida anticipada. El club acordó la transferencia inmediata de Romaña a cambio de un resarcimiento económico de 800.000 dólares y, además, conservará un 10% de plusvalía sobre una futura venta del futbolista.
El posteo de Romaña
San Lorenzo de Almagro. Hay despedidas que nunca se están preparados para escribir, y esta es una de ellas.
Un día la vida nos unió con un propósito que jamás voy a olvidar. Llegué con sueños, con ilusión y con el deseo de dejarlo todo por estos colores. Gracias por abrirme las puertas de tu casa, por hacerme sentir parte de una familia y por devolverme la oportunidad de volver a creer y a soñar.
Hoy nuestros caminos se separan de la manera más dolorosa. Me duele porque este club significó mucho para mí y porque siempre me entregué con el alma, con la convicción de honrar esta camiseta en cada entrenamiento y en cada partido.
A todos los hinchas que estuvieron a mi lado, que me alentaron, me defendieron y me hicieron sentir su cariño, solo puedo decirles: gracias. Su apoyo fue un impulso en los momentos más difíciles y ese cariño lo llevaré conmigo para siempre.
También quiero pedirles perdón. Ojalá algún día pueda contarles cómo sucedieron realmente las cosas, pero entiendo que, aunque la verdad exista, hay momentos en los que ya no cambia el dolor ni la forma en que todo terminó. Solo me queda la tranquilidad de saber que siempre actué de corazón y que di todo lo que estaba en mis manos.
Mi agradecimiento también es para todas las personas que trabajan cada día para que San Lorenzo siga siendo un club tan grande: utileros, médicos, kinesiólogos, cocineros, personal de mantenimiento, dirigentes, empleados y cada persona que, desde el silencio, hace posible que este escudo siga brillando.
Me voy, pero una parte de mi corazón se queda para siempre en Boedo. Los recuerdos, las enseñanzas y el cariño que recibí jamás se borrarán.
Deseo de todo corazón que San Lorenzo vuelva al lugar que merece, porque su historia, su gente y su pasión no conocen otro destino que la grandeza.
Gracias por todo. Hasta pronto. Infinitas gracias.






