
La 138° Expo Rural de Palermo reflejará el momento que atraviesa la cadena de ganados y carnes. Precios en recuperación, inversiones, innovación y el desafío de consolidar un crecimiento sostenido marcarán la agenda de un sector que mira al futuro con optimismo, pero también con responsabilidad. En ese marco, ROSGAN, el mercado ganadero televisado de la Bolsa de Comercio de Rosario, realizará su tradicional remate el viernes 24 de julio, con 24.000 cabezas puestas a la venta.
La ganadería atraviesa uno de los mejores momentos de su historia reciente, con una recuperación que alcanza a todos los eslabones de la cadena. El principal beneficiario de esta etapa ha sido el criador, con una corrección de precios superior a los cuatro dólares, un escenario impensado apenas un año atrás.
El sistema de confinamiento continúa sorprendiendo por la consistencia del volumen de encierre, confirmando el protagonismo que adquiere en la oferta de animales para faena. Aunque la rentabilidad comenzó a evidenciarse recién en el segundo trimestre, el feedlot se consolida como una herramienta estratégica en años de menor oferta. Ya no es patrimonio exclusivo del productor: también los frigoríficos comprendieron que asegurar parte de su abastecimiento resulta fundamental.
La industria refleja con claridad la diferencia entre el mercado interno y la exportación. Ambos enfrentan la escasez de hacienda, mientras el consumo doméstico parece haber encontrado un nuevo piso, cercano a los 45 kilos por habitante. No existe un rechazo cultural a la carne vacuna; lo que cambió fue la composición de la dieta, condicionada por los precios, favoreciendo principalmente a la carne aviar y porcina.
En los próximos años será la demanda internacional la que impulse el crecimiento del sector. Sin restar importancia al mercado interno, que seguirá siendo el sostén de la actividad, los mayores desafíos y las mejores oportunidades llegarán desde el exterior. Argentina cuenta con una industria moderna, eficiente y con elevados estándares sanitarios para responder a esa demanda.
Este escenario favorable no debe conducir al exitismo. Por el contrario, es el momento de construir una estrategia de largo plazo que permita consolidar un crecimiento sostenido para toda la cadena.
En ese contexto, la 138° Expo Rural de Palermo vuelve a convertirse en el gran termómetro de la ganadería argentina. Allí se exhiben la mejor genética, la innovación tecnológica, los avances en maquinaria, el desarrollo de la industria veterinaria y todo el potencial de un país que continúa siendo una referencia mundial en calidad. Y ese será el marco del tradicional remate de ROSGAN, que se realizará el próximo viernes 24 de julio en el Salón de Ventas, con transmisión en vivo por Canal Rural y el streaming de ROSGAN, acercando una oferta de 24.000 cabezas a compradores de todo el país.
«ROSGAN participa de Palermo no solo para realizar un remate, sino como protagonista de un sistema de comercialización que transformó la venta de hacienda. La comercialización por pantalla y por streaming es hoy una herramienta consolidada que aporta inmediatez, reducción de costos y menores riesgos sanitarios, beneficios que fortalecen la competitividad del productor», expresó Raúl Milano, presidente del mercado.
«El futuro de la tranquera hacia afuera también forma parte de nuestros objetivos. Tranqueras adentro, el reconocimiento es para el productor y su permanente esfuerzo. Pero hacia afuera existe un enorme desafío: transformar este excelente momento de precios en nuevas inversiones. Los recursos que genera la actividad deben traducirse en mejores alambrados, pasturas, aguadas, mangas e infraestructura para seguir aumentando la producción», señaló.
El ROSGAN considera que tres líneas de acción deben orientar ese camino. La primera, convertir a la ganadería en una fuente de inversiones y financiamiento que permita ampliar la oferta futura.
La segunda, profundizar una política de exportaciones que incorpore nuevos mercados para la carne argentina.
Y la tercera, fortalecer el trabajo conjunto con los productores para acercar tecnología, innovación y procesos que permitan seguir construyendo una ganadería ambiental y territorialmente sustentable. «Porque donde hay una vaca, siempre hay un ser humano», concluyó Milano.