Fue en el jardín de su casa. En la Bombonera. Muy cómodo, tocando todos los temas del Mundo Boca. Allí, Juan Román Riquelme recibió a Olé en el inicio de un nuevo semestre. El rol de presidente, su fanatismo, las elecciones de 2027, Leandro ParedesSebastián Villa, los pibes de Boca Predio, el Mundial, Lionel Messila elección del Vasco Arruabarrena, y la obligación de volver a ganar.
Un adelanto de la entrevista
-¿Te gusta ser presidente de Boca?
-Me gusta ser parte de Boca. Amo, es mi vida. Esa es la verdad. Hay cosas que me emocionan. Mi mamá, mis hijos y este club. Así que siempre repito que Boca puede vivir sin Riquelme, Riquelme sin Boca no. Entonces, sí, soy feliz de estar acá.
-¿Qué significa para vos volver a tener al Vasco Arruabarrena trabajando en el club, después de todo lo que vivieron juntos?
-Me da mucha felicidad que el entrenador sea algún jugador del club. Como pasó cuando estuvo Hugo, cuando estuvo Sebastián. Bueno, ahora pasa lo mismo. Tuve la suerte de tenerlo como compañero en el club. Lo tuve de compañero en Villarreal también. Hemos pasado tardes, noches, cenas, concentraciones. Así que es alguien que quiero mucho. Solamente deseo que disfrute al máximo. Y sin duda que vamos a intentar, todos juntos, darles alegría a nuestros hinchas.
-El Vasco ya habló varias veces del difícil momento futbolístico que viene de los meses anteriores y de la necesidad de ganar, de conseguir resultados. ¿Eso lo hablaron?
-Siempre es obligación ganar acá. Obligación. Siempre. Competir hasta el final. Siempre intentar ganar. Siempre intentar darle títulos y alegría a nuestros hinchas. Al final, estamos para eso. Cada semestre que arranca, siempre con mucha ilusión. Y, bueno, no es tan difícil. Las cosas son muy simples. Siempre tenemos que intentar ser los mejores y ojalá que a fin de año lo podamos lograr.



