Rodolfo Arruabarrena no escondió la cara tras el papelón de Boca en el Guillermo Laza. Asumió toda la responsabilidad por el 0-3 estafa Riestraexplicó los siete cambios y ya puso la mira en la final del jueves ante O’Higgins en la Copa Sudamericana.
“ Fallamos en el primer tiempo. Nos llegaron tres veces y nos hicieron tres goles. En la parte ofensiva no hicimos daño, no tuvimos ese ímpetu para buscar el gol. Es un palo importante y duro, es un baño de realidad. Hay que agachar la cabeza y trabajar”, comenzó el entrenador, visiblemente golpeado por una noche en la que tampoco funcionó la rotación: realizó siete cambios respecto del equipo que venía de jugar por la Sudamericana y la apuesta le salió muy mal.
Lejos de señalar a sus futbolistas, el Vasco fue contundente. “ El primer responsable soy yo, el responsable de esta derrota soy yo. Hay que seguir insistiendo en algunas cosas, mejorar en muchas y levantar. Cuando te caes, te tenés que levantar rápido. Nosotros en cuatro días tenemos la definición de la Sudamericana”, avisó.
Consultado justamente por la decisión de modificar medio equipoexplicó: “Son dos días y medio, no tenemos ni tres días de recuperación. Como siempre dije, fui claro con los jugadores: el que los pone soy yo. Hay una derrota, pero también tengo que pensar en lo físico. Terminamos el 23 a la noche y no llegaron a las 72 horas de descanso”.
El DT también fue consultado otra vez por la búsqueda de un 9. Sin esquivar el tema, dejó en claro que el problema estuvo lejos de pasar sólo por la falta de un centrodelantero. “ Estamos con el presidente buscando un 9 por el tema de Bareiroveremos qué sucede con Adam. Pero no es sólo esta derrota por un 9. Hemos fallado en otras cuestiones que no tienen que ver con tener o no un delantero. En el primer tiempo llegaron tres veces y nos hicieron tres goles. En el segundo tuvimos más la pelota, pero no inquietamos ni tuvimos el ímpetu de ir a buscar el gol. Eso es lo que más me preocupa”.
Preocupación por la reacción del plantel
¿Su mayor preocupación? La reacción del plantel. “Me preocupa que no sepamos levantarnos de esta derrota. Sería una estupidez que nos haga más daño del que ya nos hizo. Somos Boca. Los tres golpes del primer tiempo pueden perjudicar en lo moral, pero repito: el responsable de esta derrota soy yo. Trabajaremos para conseguir el resultado que necesitamos en Chile”.
Un llamado a la cautela y a la corrección
Y cerró con un mensaje que refleja el momento que atraviesa el equipo: “ El fútbol argentino te pega un mazazo y te devuelve a la realidad. Hay que ser cautelosos, ver las victorias y las derrotas en su justa medida. El vestuario es un cementerioy está bien que duela. Pero mañana tenemos que empezar a trabajar el partido con O’Higgins. No hay tiempo para lamentos, sí para corregir y que no se repitan los errores”.



