El fútbol brasileño volvió a regalar una escena tan curiosa como llamativa, aunque esta vez el protagonista no fue solamente un gol o una jugada destacada, sino una celebración que rápidamente captó la atención de los aficionados.
Arthur Guilherme Campos, conocido en las canchas como Tigrao, delantero de la categoría 2009 del Ibrachina, se convirtió en el centro de todas las miradas por un festejo tan particular como inesperado.
Luego de una actuación brillante en el duelo de la Sub 17 ante corintios por el Campeonato Paulista juvenil, el atacante decidió celebrar la goleada de una manera que nadie esperaba. Tras marcar dos tantos en el triunfo por 6-3 de su equipo, Tigrao apareció sonriente frente a las cámaras y utilizó una de sus características más particulares para representar el resultado: levantó seis de sus 12 dedos. Sí, tiene 12 dedos…
Arthur Guilherme Campo celebró la victoria mostró entre risas seis de sus doce dedos para marcar el resultado final
El gesto, realizado entre risas, terminó convirtiéndose en la postal del partido. Mientras sus goles fueron clave para sellar la victoria del Ibrachina FC, su particular forma de mostrar el marcador acabó por ser lo que más sorprendió a quienes siguieron el encuentro. La celebración mezcló humor, personalidad y una característica que el propio jugador lleva con orgullo.
¿Quién es Tigrao?
Tigrao es el delantero brasileño nacido en 2009 que integra el plantel Sub-17 del Ibrachina FC, uno de los clubes jóvenes que más crecimiento tuvo dentro del fútbol formativo de São Paulo. El atacante se desempeña como una de las principales opciones ofensivas del equipo paulista y forma parte de una camada de jugadores que compiten en los torneos juveniles más importantes de Brasil
Su camino dentro del fútbol formativo comenzó antes de llegar al Ibrachina, con experiencias en clubes como Fernandópolis, Mirassol y América-SP, donde continuó desarrollándose como futbolista . En 2025 se incorporó al Ibrachina, institución que apuesta por descubrir y potenciar jóvenes talentos, y desde entonces forma parte de una generación que busca consolidar al club entre los protagonistas del fútbol base brasileño.
Con 16 años, Arthur busca dar sus primeros pasos hacia una carrera profesional en un país con una enorme competencia en las divisiones juveniles. Su presencia en el equipo Sub-17 del Ibrachina lo ubica dentro de una camada de jugadores que intentan aprovechar la estructura de un club joven que en poco tiempo logró competir contra equipos históricos de Brasil.
Un club joven que busca competir con los gigantes de Brasil
El caso de Tigrao también refleja el crecimiento del Ibrachina FC, una institución que, pese a tener pocos años de existencia, logró instalarse rápidamente entre los equipos destacados del fútbol formativo paulista. E l club fue fundado en 2020 por los hermanos Henrique y Thomas Law como proyecto deportivo vinculado al Instituto Sociocultural Brasil-Chinauna iniciativa que busca fortalecer los vínculos entre ambos países a través de diferentes áreas, incluido el deporte.
Con sede en el barrio de Mooca, en Sao Paulo, el equipo se presenta como una entidad dedicada principalmente a la formación de futbolistas. Sus categorías Sub-15, Sub-17 y Sub-20 participan en torneos oficiales de la Federación Paulista de Fútbol y compiten contra clubes tradicionales de enorme historia en Brasil. Aunque es una institución reciente, el Ibrachina logró construir una estructura profesional y convertirse en una plataforma para jóvenes jugadores que buscan llegar al fútbol de elite. El club cuenta con la Arena Ibrachina, un complejo deportivo propio donde sus equipos desarrollan entrenamientos y partidos.



