El Mundial terminó el domingo 19 de julio pero los ecos de lo sucedido en Estados Unidos, México y Canadá aún continúan. Ante las críticas recibidas a la reciente Copa del Mundo, Gianni Infantino salió a hacer una defensa del evento. El presidente de la FIFA les apuntó a los haters, a los que definió como «consumidos por el odio»y disparó: «Siete millones de personas de 200 países disfrutaron del torneo a través de 16 ciudades fantásticas y estadios: cero incidentes, cero hostilidad y cero violencia, sólo alegría, emociones, felicidad, unidad y reunión. Todo fue seguro y feliz», escribió en un mensaje en las redes sociales.
Una semana después de finalizar el Mundial con el triunfo de España ante ArgentinaInfantino apuntó a aquéllos que cuestionaron lo sucedido en la cita mundialista e incluso, sin nombrarlo, a los que adhirieron a las teorías conspirativas en torno a la final: «Estaban tan consumidos por el odio y las críticas que se lo perdieron todo. A aquellos que, tras sus plumas y papeles, tras sus pantallas, difunden odio y rumores falsos, quiero decirles que, mientras ustedes se quedan atrás, nosotros, en la FIFA, estamos en primera línea organizando, trabajando duro y ofreciendo el mejor espectáculo del mundo. Mientras ustedes dividen, nosotros unimos».
El caso Irán
Fue evidente la incomodidad que sintió la delegación iraní durante la Copa del Mundo. Primero, debió modificar su lugar de concentración y alojarse en México en vez de Estados Unidos. Segundo, cuando le tocó jugar en suelo estadounidense, no podía quedarse a dormir en dicho país, con los problemas logísticos que esa irregularidad acarreaba. Sin embargo, Infantino apuntó a otro lado: «Cuando la selección iraní empezó a jugar, todos los cánticos contra ella se convirtieron en una sola canción… Esto va de política. El fútbol va de unidad, no de división. El fútbol es más grande que el odio y la discriminación. Hablan de las pocas personas a las que se denegó la visa y pasan por encima a los millones a los que se les aprobó de todas partes del mundo».
El caso Balogun
Todavía resuena el escándalo que se suscitó cuando el tribunal de disciplina de la FIFA dejó en suspenso la sanción de una fecha a Folarin Balogunel delantero de Estados Unidos, quien había sido expulsado en 16avos de final ante Bosnia y se le permitió jugar en octavos frente a Bélgica, en una decisión que fue influenciada por la presión ejercida de parte de Donald Trumpel presidente de Estados Unidos.
«Las tarjetas rojas o amarillas potencialmente erróneas, o las decisiones posteriores de no sancionar a los jugadores en determinadas situaciones, son habituales y están ampliamente aceptadas en algunas de las ligas más importantes del mundo. Resulta curioso que los mismos países que emplean estas prácticas sean los que las critican», cuestionó Infantino, normalizando una situación totalmente excepcional en la historia de la competición y tras haber sido cuestionado desde distintas partes, incluso del COI.
El presidente de la FIFA cerró su mensaje afirmando que se siente » increíblemente orgulloso de haber contribuido, aunque sea un poco, al gran espectáculo» del Mundial y con la esperanza de que «el fútbol se eleve por encima del odio».



