
La de Apex, un perro mastín italiano, debía ser una cirugía más, pero todo fue de mal en peor: le operaron la articulación equivocada y el caso terminó en la Justicia.
Apex, de dos años, presentaba una lesión glenohumeral derecha (el equivalente al hombro humano). Los estudios radiológicos confirmaron una lesión en el hombro derecho compatible con osteocondrosis, una enfermedad del desarrollo que afecta con frecuencia a perros de razas.
Su propietario aceptó la recomendación de someterlo a una cirugía y en abril de 2025 llevó al animal a la clínica Good Care Animal Clinic, en el condado de Miami-Dade, en Florida, EE.UU., donde un cirujano veterinario móvil realizó la intervención.
Horas después, al regresar a su casa, la familia descubrió que algo no cuadraba: la incisión quirúrgica y los puntos de sutura estaban en el hombro izquierdo, que nunca había presentado problemas.
«Fue impactante. No podíamos creerlo», relató Raphie Shin, pareja del dueño del perro, en declaraciones difundidas por NBC South Florida.
La sorpresa dio paso a una demanda por mala praxis presentada contra el cirujano Mario Cabrera, sus empresas y otro veterinario vinculado a la clínica donde se realizó la operación.
En documentos presentados ante el tribunal de Miami-Dade, los demandados admitieron que la cirugía fue practicada en el hombro equivocado y reconocieron que inicialmente no advirtieron el error.
Como explicación, sostuvieron que durante la intervención detectaron una lesión en el hombro izquierdo que eventualmente habría requerido tratamiento, argumento que la parte demandante rechaza de plano.
El abogado del propietario asegura que un segundo especialista certificado examinó posteriormente a Apex y concluyó que el hombro izquierdo estaba completamente sano y que no existía ninguna razón médica para abrir esa articulación.
«No es un caso complejo; simplemente hay que distinguir entre la derecha y la izquierda«, afirmó el letrado.
Según la demanda, el propietario tampoco fue informado del error cuando retiró a su mascota y recién descubrió lo ocurrido al llegar a su domicilio.
Los demandados ofrecieron realizar gratuitamente la cirugía correcta, pero el dueño rechazó la propuesta y acudió a otro especialista. Debido al costo del procedimiento y a la demora en recuperar el dinero de la primera operación, Apex recién pudo ser intervenido del hombro derecho tres meses después.
La demanda también sostiene que la devolución de los casi 5.200 dólares abonados inicialmente estuvo condicionada a la firma de un acuerdo confidencial, que los veterinarios niegan.
Aunque finalmente fue operado del hombro correcto, Apex continúa con problemas de movilidad y necesita sesiones de rehabilitación, además de limitar sus paseos a caminatas cortas.
El caso también fue denunciado ante el Departamento de Regulación Comercial y Profesional de Florida, mientras la causa por presunta mala praxis continúa su curso en los tribunales de Miami-Dade.
Con información de ANSA.