
La demanda china vuelve a ganar protagonismo en el mercado de granos argentino y aporta una señal positiva para las exportaciones. De acuerdo con datos difundidos por el analista Esteban Moscariello, el acumulado de lineups de maíz con destino a China alcanzó las 589.000 toneladas, el mayor volumen registrado hasta el momento.
Según las proyecciones del mercado, China importaría este año unas 3 millones de toneladas de maíz, de las cuales alrededor de 1 millón tendría origen argentino. El volumen adquiere especial relevancia porque marca un récord en los embarques programados hacia el país asiático y confirma el fortalecimiento de la relación comercial entre ambas naciones.
El crecimiento de los envíos se produce pocos meses después de un hecho histórico para el comercio bilateral. En abril de este año, Argentina concretó la primera exportación de maíz a China, con un embarque de 34.000 toneladas realizado por la empresa COFCO, luego de más de una década de negociaciones y restricciones comerciales.
La apertura efectiva del mercado fue posible tras la aprobación de las importaciones de maíz argentino por parte de China y la finalización de los procedimientos fitosanitarios y de registro de exportaciones que durante años habían limitado el intercambio entre ambos países.
En este contexto, la Bolsa de Comercio de Rosario informó que los embarques totales de maíz durante el primer semestre alcanzaron las 19,1 millones de toneladas, un volumen que representa un crecimiento interanual del 7%, equivalente a 1,2 millones de toneladas adicionales respecto del mismo período de 2025. Además, el registro se ubicó un 19% por encima del promedio histórico.
Moscariello también destacó una nueva operación de exportación de 76.000 toneladas de soja con destino a China, lo que refuerza el papel del gigante asiático como uno de los principales compradores del complejo oleaginoso sudamericano.
En paralelo, las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) de soja acumulan 4,08 millones de toneladas al 28 de julio, un volumen que refleja una demanda exportadora activa y que será clave para seguir la evolución de los compromisos comerciales de la nueva campaña y su impacto sobre la disponibilidad de mercadería en el mercado interno.
Para el analista, la combinación de nuevas compras de soja por parte de China y el fuerte programa de embarques de maíz constituye una señal alentadora para el sector agrícola argentino. Si este ritmo de negocios se mantiene durante las próximas semanas, podría brindar un mayor sostén a los precios locales y mejorar las oportunidades de comercialización para los productores.
Asimismo, señaló que las relaciones comerciales entre Argentina y China atraviesan un momento favorable, aunque advirtió que el mercado seguirá de cerca la evolución de la competencia con Brasil y Estados Unidos, dos actores clave en el abastecimiento mundial de granos.