
La circulación sobre la ruta nacional 40 en un tramo del Camino de los Siete Lagos, que conecta a las ciudades neuquinas de San Martín de los Andes y Villa La Angostura, se encuentra cortada este jueves debido al desprendimiento de rocas de gran tamaño que cayeron sobre la calzada. El fenómeno se registró en pleno desarrollo de las vacaciones de invierno en uno de los puntos turísticos más importantes de esa zona de la Patagonia.
La interrupción del tránsito fue una decisión de Vialidad Nacional debido a “las condiciones climáticas adversas” en el trayecto que va desde San Martín de los Andes, donde podrían producirse nuevos desmoronamientos.
En tanto, desde la Municipalidad de esa ciudad neuquina señalaron que “la magnitud del derrumbe y el tamaño de las piedras obligaron al corte total de la ruta” y advirtieron que “las tareas de remoción total demandarán varias jornadas». Este jueves,informaron, los trabajos estuvieron abocados a «habilitar un tramo sobre la banquina para ser utilizado únicamente para vehículos de emergencia”.
“Entre el material desprendido hay varias rocas de gran tamaño que llevarán tiempo para remover y que, a su vez, generan riesgos de nuevas caídas», indicaron y detallaron que sobre la ladera del cerro Chapelco «se produjo un socavón importante que esta mañana fue recorrido por personal especializado”.
Frente a ese panorama, avisaron que «no será posible avanzar con la remoción de las piedras hasta que existan condiciones seguras«.
Por su parte, desde el organismo nacional solicitaron a los conductores “evitar circular en horarios de madrugada, transitar a velocidad precautoria, considerar las recomendaciones que se brindan para la circulación ante las alertas meteorológicas y mantenerse través de los canales oficiales de comunicación”.
Ante el conflicto generado, equipos de la Dirección de Vialidad Nacional el Área de Hidráulica de la Municipalidad de San Martín de los Andes, la Policía del Neuquén y Protección Civil tuvieron a su cargo las tareas de «despeje, evaluación y asistencia para restablecer la circulación” en una situación de normalidad.
El episodio ocurre en un contexto marcado por las bajas temperaturas y las fuertes lluvias y nevadas que afectan a distintas ciudades de la Patagonia, donde además se prevén fuertes ráfagas de viento.
El escenario, de acuerdo con las previsiones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), no será amigable en los próximos días debido a que rigen alertas por lluvias y por vientos fuertes.
Según el pronóstico, «se estiman valores de precipitación acumulada entre 40 y 70 mm pudiendo ser superados de forma puntual, y se espera que en las zonas más altas la precipitación sea en forma de lluvia y nieve mezclada. Además, se aguardan «vientos del sector norte con velocidades entre 40 y 60 km/h, y ráfagas que pueden superar los 90 km/h.».