
En el último día hábil de julio, el Banco Central compró US$ 46 millones. Pese a la pausa de compras que metió el martes -el único día en lo que va del 2026 en el que no intervino en el mercado- cerró el mes con un acumulado de US$ 2.163 millones.
El dólar repuntó 0,7% en julio y cerró a $ 1.510 a nivel minorista, una mejora de apenas 2% en lo que va del año. En los últimos 12 meses la corrección del tipo de cambio fue del 8%, contra una inflación que se acerca al 35% en ese período.
El mayorista se movió apenas 0,2% en el mes para terminar en $ 1.485, una trayectoria muy por debajo del desempeño de la inflación en el mes, que se habría ubicado en torno al 2%.
“Si bien seguimos considerando que el Banco Central favorece una mayor flexibilidad cambiaria, preservar el proceso de desinflación continúa siendo la prioridad, lo que sugiere que las herramientas de intervención podrían volver a cobrar relevancia si la volatilidad externa se intensifica”, indicaron desde Adcap Grupo Financiero.
Para GMA Capital las intervenciones de la autoridad monetaria en la última semana muestran que «el techo del dólar apareció en $ 1.500. Al tocar ese nivel, el BCRA cerró la rueda sin compras netas y cortó una racha de 135 jornadas consecutivas de intervención. El promedio diario cayó a US$ 45 millones en la última semana, muy por debajo de los US$ 106 millones de julio en su conjunto. La prioridad, por ahora, se desplazó a contener el tipo de cambio».
El riesgo país cerró julio en 430 puntos básicos, un repunte de 0,9%. El indicador de JP Morgan que mide el sobrecosto de la deuda argentina no se conmovió con las buenas noticias financieras que llegaron durante el mes, como la recalificación positiva de la deuda por parte de Moody’s, las compras del Banco Central y la colocación de deuda por parte de la Secretaría de Finanzas.
«Parte de la dinámica reciente del riesgo país responde a un contexto internacional más volátil, especialmente por la evolución del mercado energético y la mayor incertidumbre global. Sin embargo, al ponerlo en perspectiva histórica, el nivel actual continúa ubicándose en una zona poco frecuente para Argentina. Hacia adelante, la trayectoria va a estar más asociada a la consistencia de las variables macro locales, particularmente reservas, recaudación y el frente fiscal, que a un cambio estructural en los fundamentos”, señala Emilio Botto, Jefe de Estrategia e Inversiones de Mills Capital.
En el panorama bursátil julio dejó un repunte del 3,6% para el Merval.
«Julio cierra con un Merval ganando cerca de un 4% mensual medido al contado con liqui, mes en el que el índice no estuvo exento de la volatilidad internacional. Así, los bancos siguieron mostrando su alto beta a las novedades, con movimientos mas pronunciados tanto al alza como a la baja. En tanto, el sector de oil & gas mostró un buen mes dado el recrudecimiento de tensiones geopolíticas que impulsaron el precio del petróleo», mencionó Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS.
«En cuando a bonos soberanos en dólares, la novedad fue la reclasificación al alza de Moody’s, que impulso valuaciones y permitió alcanzar ya 3 de la 3 grandes calificadoras subiendo la nota crediticia a B- o equivalente. Hacia adelante, el ojo del mercado seguirá sobre los vaivenes internacionales pero también sobre la macro domestica y diversos factores de impacto sobre el humor social que irán ganando peso a medida que no acerquemos al ciclo electoral 2027”, agregó Franco.