
La gobernadora Kathy Hochul anunció que Nueva York ya instaló ocho gigavatios de energía solar distribuida, un avance que deja al estado por delante del calendario para alcanzar su meta de 10 gigavatios en 2030.
Según el gobierno estatal, el crecimiento del mercado solar distribuido generó aproximadamente 12.200 millones de dólares en inversión privada y más de 16.000 empleos en todo el estado.
La energía solar distribuida incluye sistemas instalados cerca del punto de consumo, como techos solares, proyectos comunitarios y desarrollos conectados a redes locales. En Nueva York, el avance se apoya especialmente en la energía solar comunitaria y en el programa estatal NY-Sun.
Con ocho gigavatios instalados, el estado afirma que hay suficiente energía para abastecer a más de 1,3 millones de hogares y negocios, incluidas comunidades desfavorecidas. Actualmente hay más de 276.000 proyectos en operación y otros 2,7 gigavatios en desarrollo.
La energía solar comunitaria es una pieza clave porque permite que hogares y empresas se beneficien de electricidad solar sin instalar paneles en su propia propiedad. Esto abre acceso a inquilinos, residentes de bajos ingresos y personas que viven en edificios donde no es viable colocar sistemas propios.
La presidenta de NYSERDA, Doreen Harris, destacó que Nueva York concentra 35% de la capacidad nacional de energía solar comunitaria, lo que lo posiciona como el principal mercado del país en ese segmento.
El gobierno estatal vinculó el hito con beneficios económicos y operativos. Según el comunicado, durante el verano pasado la generación solar ayudó a ahorrar a los neoyorquinos unos 90 millones de dólares al reducir la demanda sobre la red eléctrica en períodos de consumo máximo.
El 3 de junio de 2026, Nueva York también marcó un récord de generación solar: durante la hora del mediodía, la energía solar cubrió aproximadamente 29% de la demanda eléctrica estatal. Para la Comisión de Servicio Público, eso muestra que la energía solar ya cumple un papel relevante en confiabilidad, asequibilidad y reducción de presión sobre la red.
El crecimiento fue rápido. Nueva York alcanzó en 2024 su meta original de seis gigavatios un año antes de lo previsto y en 2025 instaló un récord de 1,28 gigavatios en un solo año.
El presupuesto estatal del año fiscal 2027 aseguró otros 200 millones de dólares para expandir el éxito solar y mejorar la asequibilidad energética. Legisladores estatales vincularon esos fondos con el programa NY-Sun y con medidas para reducir trámites y desbloquear nuevos proyectos.
Los ocho gigavatios muestran que la energía solar distribuida dejó de ser marginal en Nueva York. La próxima prueba será sostener el ritmo hasta 2030, conectar nuevos proyectos sin demoras, ampliar beneficios a hogares que no pueden instalar paneles y usar la generación solar para aliviar costos durante los picos de calor.